Denuncian insalubridad en un bajo de Gijón: «Hace poco casi salimos ardiendo y ahora tenemos un vertedero al lado de casa»

M. G. GIJÓN

GIJÓN

Estado en el que se encuentra la terraza del bajo
Estado en el que se encuentra la terraza del bajo

Vecinos del barrio de El Coto ponen la voz de alarma respecto a la situación que se vive en un local en la travesía entre Conde Toreno y Manuel Junquera. El patio contiguo a este bajo, frecuentado por una vecina conflictiva y que fue pasto de las llamas hace menos de un mes, se ha llenado de desechos que generan mal olor y presencia de insectos. «Cualquier día va a volver a pasar una desgracia», afirman, y temen «que las ratas no van a tardar en llegar»

06 nov 2025 . Actualizado a las 17:00 h.

La polémica en torno a lo que ocurre de manera recurrente en el bajo ubicado en la travesía entre Conde Toreno y Manuel Junquera, en el corazón del barrio gijonés de El Coto, parece continuar. Hace apenas un mes, concretamente el 9 de octubre en torno al mediodía, los vecinos asistían sobresaltados a un incendio en el mencionado local.

Pese a que las fuerzas de seguridad y los bomberos sofocaron las llamas con rapidez, los testigos reconocen que «pudo haber sido una tragedia». El humo llegó a afectar a las viviendas más cercanas al siniestro y el bajo fue precintado durante unas horas. Este había sido, hasta ahora, el último de una serie de episodios que tienen como hilo conductor la presencia en el mencionado local de una vecina conflictiva que, de acuerdo con las personas que viven en el barrio y, sobre todo, los edificios colindantes, ha protagonizado ya varios incidentes.

Desde peleas y gritos de madrugada a tránsito de personas acudiendo al local e incluso amenazas cuchillo en mano a plena luz del día. N. F., vecino de la zona que prefiere no dar su nombre completo, afirma que «no hay que ser muy listo para saber qué se compra, qué se vende en ese bajo y la razón por la que hay tanto trasiego de personas».

Afirma que «lo del incendio parecía que iba a ser ya lo último, pero es que con el local destrozado como ha quedado, sigue habiendo continuo movimiento de gente y es como si no hubiera pasado nada». Ahora, los vecinos denuncian que en el patio contiguo al local se ha acumulado una montaña de ropa, muebles, cajas y todo tipo de enseres que se sacaron del interior del bajo a las pocas horas del incendio.

Ese cúmulo de desechos calcinados «lleva casi un mes ahí amontonado, bajo la lluvia, el sol y nadie se lo lleva, el olor empieza a ser insoportable y nos tememos que las ratas no van a tardar en llegar». N. F. denuncia que su casa «da a este patio y ya no puedo abrir la ventana, porque se me llena la casa de moscas y mosquitos, además de que me llega un olor muy desagradable».

La sensación empieza a ser de «desesperación». «Hace menos de un mes casi salimos ardiendo y ahora tenemos un vertedero al lado de casa», lamenta. Otra vecina de la zona, que prefiere mantener el anonimato, apunta que «esto se lo tiene que llevar alguien y si la familia de esta mujer (ndr: propietaria del bajo) no hace nada tendrá que ponerse con ello el Ayuntamiento o quien sea».

En este sentido, apunta que «casi saltamos por los aires hace unas semanas y no se hizo nada, ahora tenemos una montaña de basura pudriéndose al sol y la lluvia junto a nuestras casas y tampoco se hace nada». «Cualquier día va a volver a pasar una desgracia y prenderá toda esa pila de desechos que tenemos en las narices, pero entonces ya será tarde para lamentarse y hacer nada», concluye.