«Vive lo que sentimos», la unión hace la fuerza para mantener vivas las fiestas populares de Gijón
GIJÓN
Quince asociaciones vecinales y de organización de festejos se han unido en esta plataforma, que busca defender y poner en valor las celebraciones de toda la vida, esas que «desarrollan, programan y trabajan los vecinos y hacen comunidad»
24 ene 2026 . Actualizado a las 05:00 h.Quince asociaciones vecinales y de organización de festejos de Gijón se han unido para conformar la plataforma Vive lo que sentimos, que nace en defensa de las fiestas populares de barrios y parroquias organizadas por los propios vecinos sin «externalizarlas» a terceros. Actualmente se engloban en la plataforma las asociaciones de Llantones, Deva, Ceares, Granda, Caldones, Monteana, Santa Juliana, Club de la Amistad, Carbainos, Cristo de la Abadía, Porceyo, Vega, Castiello, San Roque Fontaciera, Serín y Fano.
Víctor Díaz, de Esto Ye Ciares, remarca que esta unión nace para «dar un soporte y un paraguas jurídico a asociaciones y comisiones de Gijón que seguimos apostando por las fiestas tradicionales». Esto es, «las que desarrollan, programan y trabajan los vecinos y hacen comunidad».
Se trata de «intentar agruparse y hacer algo, porque veíamos como cada año había más dificultad para poder desarrollar las fiestas». Víctor Díaz considera que «hay que tener en cuenta que en Gijón hay unas cuarenta y pico fiestas y hubo una proliferación de ellas grandes, porque ya es raro el barrio o parroquia que no tiene, pero aumentaron porque se encargaban a terceros, a empresas que las montaban».
«Nosotros eso lo respetamos, pero lo que queremos es que se mantengan las fiestas de toda la vida, en la que hay una involucración y participación de los vecinos en todo lo que conlleva la organización y el desarrollo», recalca. En este sentido, «lo que detonó la constitución de la plataforma fue un comunicado que publicó la Comisión de Fiestas de Deva y se viralizó con el titulo «Prau ye pueblu y non empresa», en el que ponían en valor las fiestas organizadas y trabajadas por los vecinos».
Posteriormente, en julio del pasado año, tuvo lugar la primera reunión y, «a partir de ahí, las fiestas de Granda fueron las que apostaron por visibilizar las fiestas autoorganizadas con un pañuelo solidario que venía a decir "Somos la romería, vive lo que sentimos"». Lo que se obtuvo de la venta de dichos pañuelos se destinó a la Asociación de Fibrosis Quística de Asturias. Ya en septiembre de 2025 se llevó a cabo la segunda reunión para ir acercando posturas y definiendo los objetivos. En esta línea, «un paso natural que faltaba fue el de constituir una federación de comisiones y asociaciones de fiestas que se llama Vive lo que sentimos».
El pasado mes de noviembre los integrantes de Vive lo que sentimos mantuvieron una reunión con el concejal de Festejos, Jesús Martínez Salvador, en la que le trasladaron las cuatro claves de su agrupación de comisiones y asociaciones. «Cuatro puntos que, además, son de sentido común», explica Víctor Díaz.
Estas líneas maestras pasan por disponer de un interlocutor directo, de modo que la comunicación con los distintos actores del Ayuntamiento implicados en la concesión de licencias sea más ágil y accesible; recibir con antelación suficiente la información sobre nuevas normas o directrices; garantizar el respeto a las tradiciones propias y a los días de cada fiesta y cada parroquia y, por último, establecer plazos máximos claros tanto para la presentación de la documentación como para la concesión de la licencia municipal.
Díaz comenta que, en lo que respecta al respeto a las tradiciones propias y a los días de cada fiesta, es donde hay todavía muchas aristas que limar. En este sentido, apunta que, desde el consistorio, les han facilitado «un borrador de toda la normativa que nos exigen para la protección de la licencia, pero se nos cae y se nos queda cojo con ese respeto a las tradiciones de cada una de las fiestas». ya que, «principalmente, hay una limitación en los horarios muy importante».
El portavoz de Esto ye Ciares y de Vive lo que sentimos aclara, en esta línea, que «hay fiestas que el día grande en la parroquia «X» son los lunes y los martes; entonces, con arreglo a esta normativa, tendrían que cerrar a las 12 de la noche, en un sitio donde se lleva haciendo 50 años».
«Es algo que vamos a tratar de discutir y tenemos pendiente volver a encontrarnos con el Ayuntamiento», matiza. Precisamente, el 13 de enero, Jesús Martínez Salvador anunciaba que en las subvenciones que se conceden para la organización de fiestas parroquiales para el presente ejercicio se va a primar económicamente aquellas fiestas organizadas directamente por los vecinos y no por empresas privadas.
Víctor Díaz considera, a este respecto, que «las subvenciones son importantes, pero no tienen que ser lo que genere o no la viabilidad de una fiesta». «¿Que quieren aumentar la partida? Pues enhorabuena, pero tampoco lo solicitamos», añade. Y es que si «donde se podía cerrar a las 4 de la mañana limitan a las dos, y el domingo donde se podía hasta las 2, hay que cerrar a las 12, pues no compensa». Comenta que las de las parroquias rurales y barrios de la ciudad «son fiestas que, con lo que se saca de la barraca, se paga lo de ese mismo año», por lo que «esas limitaciones hacen bastante daño».