La regulación se aplicaría a cualquier atuendo que impida total o sustancialmente la identificación facial. El PP ha anunciado que apoyará la propuesta
04 feb 2026 . Actualizado a las 18:04 h.El grupo municipal de Vox en el Ayuntamiento de Gijón ha propuesto este miércoles regular el acceso a las dependencias municipales cuando no sea posible la identificación visual del rostro mediante una proposición plenaria que incluye, «a título meramente enunciativo», prendas como «el niqab, el burka u otras de efecto equivalente», una iniciativa a la que ha mostrado su respaldo el PP.
A través de un comunicado, la formación ha destacado que esta proposición, que trasladará al pleno de febrero, establece que la identificación visual del rostro resulta, en determinados servicios y trámites presenciales, «un requisito funcional imprescindible».
Así, el grupo municipal propone regular «una condición objetiva de acceso y uso de dependencias municipales», vinculada «exclusivamente a la ocultación integral del rostro», con independencia de la motivación «personal, cultural o religiosa de quien porte la prenda».
La regulación se aplicaría a cualquier atuendo que impida total o sustancialmente la identificación facial afirma Vox, que incide en que la medida contempla excepciones que podrán ser valoradas en casos debidamente acreditados por razones médicas, así como por motivos de salud pública o por exigencias de seguridad laboral.
Por su parte, la primera teniente de alcalde del Ayuntamiento, Ángela Pumariega, ha apuntado que su partido va a apoyar esta iniciativa dado que es una postura «coherente» con la línea que defiende el PP en toda España.
Según Pumariega, estas prendas, «al impedir la identificación de las personas», no solo pueden «afectar a la seguridad en espacios públicos», sino que también «resultan contrarias a valores irrenunciables» para la formación, «como la igualdad y la dignidad de la mujer».
La edil ha reconocido que se trata de «una cuestión sensible», si bien los principios constitucionales de igualdad, dignidad de la persona y seguridad deben prevalecer siempre sobre cualquier consideración de índole cultural o religiosa, a su juicio.