La nueva Ordenanza de Bienestar Animal de Gijón, al detalle: máximo de 5 mascotas, correas de hasta 2 metros y multas más altas
GIJÓN
Uno de los puntos que más debate ha generado es el acceso de perros a la playa de San Lorenzo. La propuesta delimita el tramo entre las escaleras 2 y 8 y fija, durante la temporada de baños, un horario entre las 22.30 y las 6.00 horas
28 feb 2026 . Actualizado a las 05:00 h.El Ayuntamiento de Gijón ha presentado en el Consejo Sectorial de Protección y Bienestar Animal el borrador de la nueva Ordenanza de Protección y Bienestar Animal del concejo, un texto que actualiza la normativa vigente ante el crecimiento del número de animales en la ciudad, los nuevos retos sanitarios y ambientales, la mayor sensibilidad social hacia el bienestar animal y la necesidad de adaptarse a la legislación estatal. Según los datos expuestos, en el municipio hay 37.269 perros y 11.610 gatos, en un contexto en el que el 55% de las cerca de 600 respuestas recabadas en la encuesta pública se mostraron favorables a la necesidad de una nueva regulación.
La propuesta fija en cinco el número máximo de perros y gatos por vivienda, salvo autorización municipal expresa para superar esa cifra. También regula el tiempo que los animales pueden permanecer solos: un máximo de tres días consecutivos y, en el caso de los perros, no más de 24 horas. Queda prohibido que permanezcan de forma permanente en terrazas, balcones, azoteas, trasteros o patios. En el caso de los gatos, se establece la obligación de identificación mediante microchip y su esterilización antes de los seis meses, salvo en el caso de criadores autorizados. Los hurones pasan a ser considerados animales de compañía y, como tales, deberán estar identificados con microchip. La cría queda prohibida salvo para profesionales registrados.
En la vía pública, la ordenanza refuerza las obligaciones de las personas propietarias. Será obligatorio portar bolsas para la recogida de excrementos y un recipiente con agua para diluir la orina. Las correas no podrán superar los dos metros de longitud y se prohíben las extensibles que excedan esa medida y obstaculicen el paso. Cuando los perros permanezcan atados fuera de comercios no podrán bloquear accesos y, si superan los diez kilos de peso, deberán llevar bozal. Se prohíbe su acceso a zonas infantiles, áreas ajardinadas sensibles y piscinas, salvo autorización expresa.
El texto introduce además la obligatoriedad de contar con un seguro de responsabilidad civil para todos los perros y de poder acreditar, en el acto o en un plazo de 24 horas, tanto el microchip como el seguro en vigor. También será obligatoria la gestión del fallecimiento del animal a través de una empresa autorizada.
El régimen sancionador se endurece y establece multas de entre 60 y 750 euros para las infracciones leves, de 751 a 1.500 euros para las graves y de 1.501 a 3.000 euros para las muy graves. Como ejemplo, el abandono de animales muertos pasa de estar considerado infracción leve a muy grave.
Uno de los puntos que más debate ha generado es el acceso de perros a la playa de San Lorenzo. La propuesta delimita el tramo entre las escaleras 2 y 8 y fija, durante la temporada de baños, un horario entre las 22.30 y las 6.00 horas; el resto del año el acceso estaría permitido las 24 horas. Entre el 70% y el 75% de las respuestas recibidas en la encuesta pública se posicionaron en contra del acceso nocturno en temporada de baños, alegando motivos de insalubridad por heces y orines, falta de cumplimiento de la normativa actual, saturación de la ciudad y riesgo de conflictos con otros usuarios. Entre un 10% y un 15% defendieron posturas intermedias, aceptando ampliaciones condicionadas a controles y sanciones estrictas, mientras que alrededor de un 10% se mostró a favor de la reforma en los términos planteados.
Las principales preocupaciones ciudadanas recogidas en el proceso participativo giran en torno a la higiene y la salud pública, el incumplimiento de la normativa actual, con perros sueltos fuera de zonas permitidas o sin bozal, y el impacto en la convivencia, especialmente respecto a niños, mayores o personas con movilidad reducida. También se reclama mayor vigilancia por parte de la Policía Local y sanciones efectivas, así como campañas de educación y concienciación.
En paralelo, la ordenanza aborda la gestión de las colonias felinas. En la actualidad existen 202 colonias con 2.075 gatos registrados. Más de la mitad se concentran en la zona rural, con 101 colonias y 1.186 ejemplares, el 57,17% del total. Del conjunto de gatos identificados, el 70,4% está esterilizado, con una tasa del 63,6% en machos y del 76,9% en hembras.
La distribución de la población canina y de las zonas habilitadas para perros también refleja desequilibrios. La zona Este cuenta con 8.479 perros registrados y 60.488 metros cuadrados de espacios específicos, lo que supone 7,13 metros cuadrados por animal. En el extremo contrario, la zona Oeste dispone de 23.997 metros cuadrados para 5.731 perros (4,19 metros cuadrados por perro) y El Llano apenas alcanza 1,13 metros cuadrados por perro, con 6.358 metros cuadrados para 5.618 animales, cifras que se sitúan por debajo de la referencia de entre 5 y 10 metros cuadrados por perro.
El borrador incorpora además referencias específicas a la exclusión de las colecciones zoológicas de parques y acuarios, con mención expresa a la Ley 31/2003, y recoge aportaciones de distintos colectivos, desde asociaciones animalistas y vecinales hasta entidades profesionales, en aspectos como la concreción en la gestión de colonias felinas, el control poblacional de aves por métodos no letales, la vacunación antirrábica obligatoria o el refuerzo de las campañas de sensibilización.
Con estos mimbres, el Ayuntamiento somete ahora a consideración un texto que persigue, según los objetivos expuestos, reforzar el bienestar animal, fomentar la tenencia responsable, prevenir el abandono y el maltrato y mejorar la convivencia en el espacio público, en una ciudad con más de 48.000 perros y gatos censados.