Izquierda Unida y Podemos denuncian que se hayan suprimidos los menús ecológicos en los centros educativos
22 may 2026 . Actualizado a las 19:52 h.Los grupos municipales de IU y Podemos en el Ayuntamiento de Gijón, así como la FAPA Miguel Virgós, han advertido de que en el servicio de comedores escolares se han suprimido los menús ecológicos y se ha reintroducido el uso del aceite de girasol. A este respecto, ambas formaciones políticas han avanzado que pedirán explicaciones al Gobierno local.
El edil de IU, Alejandro Farpón, ha opinado que la Concejalía debe ser «más estricta ante los reiterados incumplimientos y apostar decididamente por el cambio de modelo de comedores escolares». Por su parte, la portavoz de Podemos Xixón, Olaya Suárez, ha lamentado que «si Serunion sigue reincidiendo en sus incumplimientos es porque saben que les compensa, ante la pasividad del Gobierno municipal».
De esta forma, se han hecho eco de la queja de la FAPA Miguel Virgós, que ha indicado que este hecho se produce desde el pasado mes de abril, lo que supone un «incumplimiento flagrante» del contrato, que obliga a emplear exclusivamente aceite de oliva.
Suárez ha exigido «sanciones ejemplares» y ha remarcado la necesidad de avanzar hacia cocinas de proximidad como única forma de garantizar la calidad. «Una vez más queda patente cómo las empresas privadas recortan en cuanto pueden para aumentar beneficios en detrimento de la calidad nutricional, y la gestión que se haga desde el Ayuntamiento no puede premiar esta conducta», ha recalcado.
Cocinas de proximidad
La FAPA Miguel Virgós, por su parte, ha considerado que estos nuevos «incumplimientos» de Serunion, empresa adjudicataria del servicio de comedores escolares públicos de Gijón, ponen de manifiesto la «grave desidia» del Ayuntamiento en su obligación de controlar que se cumplan los pliegos del contrato.
«No hablamos de una cuestión menor ni de un detalle administrativo», han apuntado, al señalar que se trata de la alimentación de los menores, de su salud y de un servicio público que debería estar sometido a un control «estricto, constante y transparente». «Las familias hemos tenido que acceder por nuestros propios medios a una información que ni la empresa ni el Ayuntamiento nos han facilitado, pese a las reiteradas peticiones realizadas por las AMPAS y las familias», han reprochado.
También han criticado las respuestas «paternalistas y ofensivas» de Serunion ante las peticiones de información, indicando que la empresa ha llegado a negar el acceso a documentación básica alegando que «no todo el mundo sabe leer o interpretar el etiquetado», o remitiendo las fichas técnicas únicamente a la entidad contratante «si esta lo estima oportuno». «Las familias no necesitamos tutela ni excusas: tenemos derecho a saber qué comen nuestros hijos e hijas», han reclamado.
A todo ello han sumado que el Ayuntamiento se había comprometido a dar una respuesta el pasado miércoles sobre los pliegos del nuevo contrato, pero ese plazo ha pasado «y seguimos sin información concreta, sin garantías suficientes y sin compromisos firmes», se han quejado. Eso sí, según recoge Europa Press, se les ha convocado a una reunión el próximo día 27, que esperan que no vuelva a ser una «maniobra para ganar tiempo». «Queremos respuestas claras, fechas concretas y compromisos por escrito», han urgido.
A mayores, han dejado claro que la línea caliente no puede convertirse en una solución definitiva ni en una excusa para alargar indefinidamente un modelo que las familias no comparten. «Nuestro objetivo sigue siendo las cocinas de proximidad, vinculadas al entorno, con mayor control público, más calidad y más garantías», han defendido.
Por eso, han reclamado un contrato puente para la línea caliente: «corto, transitorio y orientado únicamente a evitar que el servicio siga en manos de una empresa que acumula incumplimientos mientras se avanza hacia el modelo de cocinas de proximidad que defendemos». Además, han pedido que el Ayuntamiento de Gijón solicite de inmediato toda la información relativa a los productos utilizados en los comedores escolares.
También han requerido que se investigue si Serunion está incumpliendo las condiciones del contrato, tanto por el uso de aceite de girasol como por la desaparición de los menús ecológicos, y desde cuándo. Asimismo, han pedido que se depuren responsabilidades en caso de confirmarse estos incumplimientos y que se apliquen las sanciones «más duras posibles».
Entre las peticiones también figura que los nuevos pliegos para la implantación de la línea caliente se publiquen cuanto antes, por la vía de urgencia, y que se planteen como un contrato puente, corto y transitorio, mientras se avanza hacia un modelo de cocinas de proximidad. Al tiempo, quieren que se garantice la participación real de las familias en un asunto que afecta directamente a la salud de sus hijos.