La vicepresidenta segunda y ministra de Trabajo y Economía Social estuvo presente en la mesa redonda «Democracia en el trabajo», organizada por la Sociedad Cultural Gijonesa
30 may 2026 . Actualizado a las 10:20 h.La vicepresidenta segunda y ministra de Trabajo y Economía Social, Yolanda Díaz, ha demandado este viernes que exista una mayor participación pública en sectores y empresas «estratégicas», tras referirse a la siderurgia y a ArcelorMittal, y ha apostado por que la Sociedad Estatal de Participaciones Industriales (SEPI) deje de ser «un mortuorio de empresas».
Díaz ha hecho estas declaraciones en el Instituto Fernández Vallín de Gijón, durante su intervención en la mesa redonda 'Democracia en el trabajo', organizada por la Sociedad Cultural Gijonesa, acto en el que también han participado los secretarios generales de UGT y CCOO en Asturias, Javier Fernández Lanero y José Manuel Zapico, respectivamente.
La vicepresidenta ha admitido que regiones como Asturias han perdido «mucho peso» industrial en términos laborales, cuestión ante la que Europa «tiene que despertar».
En esta línea, ha indicado que el economista y expresidente del Banco Central Europeo Mario Draghi ha sido «clarísimo» en sus informes, en el sentido de que Europa precisa de 800.000 millones de euros de inversión para desarrollar la autonomía estratégica y reducir las dependencias tecnológicas y financieras de los grandes bloques.
También ha defendido que empresas «estratégicas» como ArcelorMittal tienen que tener participación pública, puesto que intereses privados no pueden decidir, a su juicio, sobre lo que se hace en sectores productivos claves para el país y «para miles de familias».
En este sentido, ha hecho referencia a los 450 millones de ayudas públicas del Gobierno de España para las plantas de Asturias de la multinacional siderúrgica y que «no se quieren acometer».
Díaz ha insistido en que la SEPI tiene que dejar de ser un «mortuorio de empresas» y dar un paso adelante de cara a reindustrializar el país, remarcando también que España precisa de una herramienta pública de inversión.
También ha juzgado como ineludible favorecer un proceso profundo de industrialización, empezando por aquellas regiones como Asturias en las que la industria es «clave», ya que el coste fiscal que tienen los procesos de desindustrialización «es muy importante».
Por su parte, Fernández Lanero ha destacado que la Unión Europea tiene que fortalecerse, lo que no siempre equivale, según ha sostenido, a invertir en armas, sino, en la mayoría de las ocasiones, a fortalecer su autonomía y reducir su dependencia del exterior.
En esta línea, ha abogado por la autonomía estratégica y por una Europa social, ya que en muchos países la democracia «está en peligro» con postulados como la 'prioridad nacional', abiertamente «racistas».
Por su parte, Zapico, ha indicado que el futuro de Europa «pasa por Asturias», ya que no se puede concebir una Unión Europea «sin acero» y, en este sentido, la única siderúrgica integral en España y Europa «está en Avilés y Gijón».
Zapico ha remarcado que España y Europa tienen que tener peso en sectores clave, modulando su grado de intervención, para asegurar sus capacidades productivas en segmentos como el acero o la defensa, informa Efe.