Condenado a ocho años y ocho meses por estafar, amenazar y robar a la mujer que lo acogió en Gijón
GIJÓN
El TSJA confirma la pena para un hombre, que, tras alojarse en casa de su víctima, sustrajo joyas, obtuvo un préstamo contratado por ella y retiró 54.010 euros de su cuenta
16 sep 2026 . Actualizado a las 05:00 h.El Tribunal Superior de Justicia de Asturias (TSJA) ha confirmado la condena de ocho años y ocho meses de prisión para un hombre por delitos continuados de hurto, amenazas y estafa, además de un delito leve de maltrato de obra, cometidos contra una mujer que lo había acogido gratuitamente en su vivienda de Gijón. Además, ratifica un año de prisión para una mujer por vender las joyas procedentes de los hurtos e incurrir en un delito de receptación. El condenado deberá, además, indemnizar a la perjudicada con 54.010 euros, más el valor de las joyas y otras cantidades que le sustrajo.
Los hechos se iniciaron a comienzos de 2019, cuando el hombre conoció en Gijón a la mujer y le manifestó que no tenía dónde vivir y que su madre estaba gravemente enferma. La sentencia declara que esa situación era falsa y que el hombre actuó para obtener un beneficio económico ilícito. La mujer decidió alojarlo sin cobrarle y le entregó las llaves de su vivienda. El hombre permaneció en el domicilio hasta aproximadamente abril de 2020. Durante la convivencia, sustrajo numerosas joyas y dos relojes de la propietaria. Entre los objetos figuran cadenas, colgantes, anillos, pulseras y pendientes.
El condenado vendió parte de las joyas en establecimientos de compraventa de Gijón, y consta que recibió 480 euros por un primer lote en febrero de 2019, 190 euros por un brazalete, 1.210 euros por un reloj Renis y 1.320 euros por un Zenith, entre otras operaciones. Además, le entregó otros objetos robados a su pareja sentimental, que vendió varias piezas en una tienda de compraventa de Gijón durante 2019. La propietaria no recuperó ninguno de los objetos.
La sentencia también declara probado que el hombre amenazó reiteradamente a la mujer con hacerle daño a ella, a sus animales y a una vecina. Esas amenazas, unidas a sus reacciones y expresiones, generaron en la perjudicada un temor que la llevó a acceder a todas sus peticiones. En abril de 2019, la mujer viajó a Madrid con el acusado y contrató un préstamo de 25.600 euros poniendo su vivienda como garantía. Según la sentencia, el hombre se quedó con todo el dinero. Como ella no podía afrontar las cuotas, terminó vendiendo su casa. Después de pagar el préstamo y otras deudas pendientes, le quedaron 55.731,19 euros, que ingresó en una cuenta bancaria. El acusado figuraba como autorizado en esa cuenta y disponía de una tarjeta para operar con ella. Entre febrero y abril de 2020, retiró 54.010 euros en efectivo en 46 operaciones, sin que la mujer lo supiera ni lo autorizara. En la cuenta quedaron solo 178 euros.
Pese a las alegaciones del acusado, el TSJA subraya que las manifestaciones de la perjudicada sobre los hurtos, las amenazas, el préstamo y las retiradas de dinero se mantuvieron de forma sustancialmente constante durante la investigación y el juicio, y además fueron respaldadas todo el tiempo por datos objetivos. De las joyas, por ejemplo, constan los contratos de compraventa a nombre del acusado, con fotografías de su documento de identidad y de las piezas vendidas. Y respecto al resto de hechos, el alto tribunal valora el testimonio de una vecina, la documentación del préstamo, la situación de la cuenta bancaria y el registro de las 46 retiradas de efectivo, una sucesión de indicios que enlazan el alojamiento, las amenazas, la sustracción de joyas, el préstamo y el control de la cuenta bancaria, que llevan a que, realmente, el condenado fue el causante de la ruina económica de la mujer.