El pleno ha aprobado por unanimidad una declaración institucional por la que el Ayuntamiento se ha sumado al lema «Cambiar la narrativa sobre el suicidio»
23 sep 2026 . Actualizado a las 18:50 h.El pleno del Ayuntamiento Gijón ha aprobado por unanimidad una declaración institucional por la que el Ayuntamiento se ha sumado, a instancia de la asociación Abrazos Verdes, al lema 'Cambiar la narrativa sobre el suicidio' y ha reafirmado su «compromiso» con la prevención y actuación frente a las conductas suicidas.
El documento, que ha sido leído por la secretaria municipal, Inmaculada Fernández Gancedo, se enmarca en las actuaciones que se llevan a cabo con motivo del Día Mundial de la Prevención del Suicidio, que se conmemora cada 10 de septiembre. De acuerdo con el texto, cambiar la narrativa no significa hablar más de suicidio, sino hacerlo con «rigor, sensibilidad y respeto», ya que este problema ha estado rodeado de estigma y miedo durante «demasiado tiempo».
En este sentido, se trata de un «fenómeno multidimensional», pues no existe una única causa ni una única intervención frente a las conductas suicidas. Es por eso que la declaración hace un llamamiento para alejarse de las «respuestas inmediatas» y por aportar soluciones «coordinadas y sostenidas» en el tiempo.
En esta línea, el texto ha apuntado que prevenir también significa actuar sobre las condiciones sociales y materiales que pueden generar, mantener o agravar el sufrimiento y construir una sociedad en la que las personas puedan vivir «con mayor seguridad, dignidad, vínculos y apoyo».
Soledad no deseada
El pleno también ha aprobado por unanimidad otra declaración institucional por la que el Ayuntamiento se ha adherido al Decálogo frente a la Soledad no Deseada. El documento expone que la soledad no deseada es uno de los grandes desafíos éticos, sociales y de salud pública de las sociedades contemporáneas y advierte de que se trata de un problema que no afecta únicamente al bienestar individual, sino también a la cohesión social, la confianza comunitaria y la calidad democrática de las sociedades.
Con su adhesión al decálogo, el consistorio gijonés se compromete, entre otras medidas, a reconocer la soledad no deseada como un desafío ético, social y sanitario, situar a la persona en el centro de toda intervención, incorporar la lucha contra la soledad a todas las políticas públicas e impulsar políticas preventivas y acciones comunitarias.