Gijón adaptará 274 cruces para cumplir con la normativa estatal de pasos de peatones

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Cruce con semáforo en Gijón
Cruce con semáforo en Gijón RTPA

La nueva norma establece que, con carácter general, en los pasos de peatones con semáforo propio la luz amarilla intermitente para los vehículos no podrá coincidir con la luz verde fija para los peatones y deberá ir precedida siempre de una fase en rojo no intermitente

25 sep 2026 . Actualizado a las 12:35 h.

El Ayuntamiento de Gijón ha anunciado este viernes que adaptará progresivamente 274 cruces y parte de su red semafórica para cumplir con las exigencias del Real Decreto que el pasado junio modificó el Reglamento General de Circulación e introdujo cambios en la regulación. El consistorio ha apuntado que la nueva norma establece que, con carácter general, en los pasos de peatones con semáforo propio la luz amarilla intermitente para los vehículos no podrá coincidir con la luz verde fija para los peatones y deberá ir precedida siempre de una fase en rojo no intermitente.

La ciudad cuenta actualmente con 327 reguladores semafóricos, que gestionan los cruces y puntos de la ciudad donde el tráfico está regulado por semáforos. De ese total, 53 no requieren ninguna actuación, ya sea porque no incluyen pasos de peatones o porque su programación actual ya se ajusta a lo que exige el nuevo decreto. De los 274 restantes, que sí necesitarán una reprogramación, 244 corresponden a cruces sencillos, de dos fases, y 30 a cruces más complejos, con tres fases.

Desde la Concejalía de Tráfico han subrayado que la adaptación no se aplicará de manera inmediata a toda la red a partir del 1 de octubre, sino que, a partir de esa fecha, la nueva regulación se irá implantando cruce a cruce, analizando cada caso de forma individual y valorando su impacto tanto en el tráfico rodado como en el tránsito peatonal.

En términos generales, el cambio supondrá pasar de dos a tres fases semafóricas en determinados cruces, y de tres a cuatro en otros, lo que previsiblemente alargará los tiempos de espera, tanto para vehículos como para peatones, en torno a un 25 o 30 por ciento en los puntos donde sea necesario añadir una fase adicional. Un caso especialmente visible será el de los semáforos de los carriles bici, que actualmente funcionan mayoritariamente en ámbar intermitente y permiten a los vehículos continuar su marcha si no hay peatones cruzando. Con la nueva regulación, estos semáforos incorporarán una fase en rojo que obligará a detenerse incluso cuando no haya nadie cruzando.

En los cruces de mayor complejidad, la aplicación directa de la norma general puede no ser suficiente para mantener unas condiciones adecuadas de seguridad y fluidez. Para esos casos, el Ayuntamiento estudiará soluciones específicas, como el uso de un verde intermitente para peatones en lugar de un verde fijo, o incluso la eliminación de determinados semáforos allí donde las características del cruce lo permitan, informa Efe.