Lara Martínez: «Gijón ha perdido parte de aquella capacidad de liderazgo que tuvo durante décadas»

Marcos Gutiérrez REDACCIÓN

GIJÓN

Lara Martínez
Lara Martínez

La aspirante a convertirse el sábado en candidata socialista a la Alcaldía de Gijón en las elecciones municipales de mayo de 2027, detalla a La Voz las líneas maestras de su proyecto para la ciudad

02 oct 2026 . Actualizado a las 12:05 h.

La candidatura socialista a la Alcaldía de Gijón en las elecciones municipales de mayo de 2027 se decidirá el próximo sábado, 3 de octubre, entre Lara Martínez y Ramón Tuero. De los 809 votos emitidos durante la jornada de votación que se llevó a cabo el sábado en la Casa del Pueblo de Gijón, Lara Martínez obtuvo 371 apoyos, y Ramón Tuero consiguió 216, mientras que el tercer aspirante, Alberto Ferrao, se quedó con 213.

Lara Martínez encara la segunda jornada de votación «con mucha ilusión, con confianza y también con prudencia», pese a que la primera «da unas perspectivas muy buenas». Considera que el actual Ejecutivo municipal «ha instalado a Gijón en la inercia absoluta», hasta el punto de que, en ocasiones, «parece que Foro quiere hacer creer a la ciudad que acaban de llegar». El proyecto de la candidata dibuja «un Gijón que tenga un Gobierno municipal con ambición, del que la ciudad se sienta orgullosa»

— ¿Cómo valora el resultado de la primera vuelta del sábado?

— Lo valoro muy positivamente. Un total de 371 compañeros y compañeras, prácticamente el 46 % de quienes participaron, depositaron su confianza en esta candidatura, y creo que es un respaldo muy importante. Nos quedamos muy cerca de resolver el proceso en la primera vuelta, pero siempre dijimos que había que jugar el partido hasta el pitido final y eso es exactamente lo que vamos a hacer. También creo que hay otro dato importante, que es la participación. La militancia ha querido participar y decidir, y eso habla de una agrupación muy viva. Ahora tenemos que seguir hablando con todos los compañeros y compañeras, porque a partir del día 3 lo importante ya no será quién apoyó a quién en unas primarias, sino que toda la agrupación trabaje unida para llegar a gobernar Gijón.

— ¿Cómo afronta la jornada del 3 de octubre?

— Con mucha ilusión, con confianza y también con prudencia. La primera vuelta nos da unas perspectivas muy buenas, pero quedan unos días de trabajo y quedan muchos compañeros y compañeras a los que escuchar y a los que explicarles por qué creo que puedo encabezar la candidatura para el proyecto socialista de Gijón. Voy a afrontar estos días como afronté los anteriores: hablando, escuchando y haciendo política. En el tiempo que me queda libre ya que continúo ejerciendo mi responsabilidad de viceconsejera de turismo (risas). Y el sábado, absoluta normalidad y respeto a lo que decida la militancia. Las primarias son precisamente eso. Si obtengo su confianza, desde el día siguiente quiero que dejemos atrás el proceso interno. Porque el adversario no está dentro de la Casa del Pueblo. El objetivo está fuera: convencer a la ciudad de que Gijón necesita nuevamente un gobierno socialista.

— ¿Cómo decidió dar el paso para presentarse a este proceso?

— Fue una decisión muy meditada. Conozco el Ayuntamiento, he sido concejala, conozco el partido y ahora tengo también la experiencia de gestión en el Gobierno del Principado. Y llega un momento en el que una se pregunta dónde puede ser más útil. Gijón es mi ciudad, en la que nací, viví, crecí… Ahora la miro y creo que necesita iniciar una nueva etapa. Llevamos demasiados años viviendo de la inercia y de las grandes transformaciones anteriores. Tenemos que volver a pensar qué queremos que sea Gijón dentro de diez o veinte años. Cuando se planteó esta posibilidad hablé con compañeros y compañeras, escuché mucho y finalmente decidí dar el paso porque creo que puedo aportar una forma de hacer política, de encabezar un equipo y de comunicar un proyecto que nos permita recuperar la confianza de la ciudad, con una imagen renovada.

— ¿Cuál es su valoración del trabajo del partido en la oposición durante estos años?

— Creo que el grupo municipal ha realizado un trabajo muy serio y, además, en circunstancias que no siempre han sido fáciles. Ha fiscalizado al Gobierno, ha presentado propuestas y en bastantes ocasiones ha conseguido marcar debates que después el propio Gobierno ha tenido que asumir. Y quiero reconocer expresamente el trabajo de los concejales y concejalas que están ahora y también de quienes formaron parte del grupo al comienzo del mandato. Sé perfectamente lo exigente que es el trabajo municipal en la oposición porque yo misma lo he vivido. Pero creo que tenemos que dar un paso más. Hemos hecho una buena oposición; ahora toca demostrar que estamos preparados para gobernar.

— Por otro lado, ¿qué opinión le merece la labor del equipo de Gobierno en este último mandato?

— Este gobierno ha instalado a Gijón en la inercia absoluta. Y esto es un problema político serio: ¿cuál es el proyecto de ciudad? ¿Dónde quiere estar Gijón dentro de diez años? Después de tantos años de gobiernos de Foro seguimos hablando de las mismas grandes cuestiones pendientes. Tenemos problemas de vivienda, de movilidad, de infraestructuras, de contaminación; tenemos barrios que necesitan inversiones y equipamientos, y tenemos una ciudad que ha ido perdiendo parte de aquella capacidad de liderazgo que tuvo durante décadas. Gestionar el día a día de un Ayuntamiento es necesario, pero gobernar es algo más. Gobernar significa anticiparse, transformar y dejar una ciudad mejor de la que encontraste. Y echo de menos esa ambición. A veces parece que Foro quiere hacer creer a la ciudad que acaban de llegar, que nada de lo que pasa tiene que ver con ellos, ¡y llevan 12 años gobernando!

— ¿Cómo es el Gijón que concibe y por el que va a trabajar en caso de resultar elegida candidata el sábado?

— Quiero un Gijón que tenga un Gobierno municipal con ambición, del que la ciudad se sienta orgullosa. Que no se conforme con gestionar lo que ya tenemos, sino que vuelva a preguntarse qué quiere para Gijón dentro de veinte años. Concibo una ciudad para vivir, en la que una persona joven pueda encontrar un empleo de calidad y acceder a una vivienda sin tener que marcharse. Una ciudad que cuide sus barrios y en la que vivir en La Calzada, El Llano, Contrueces o el centro no determine la calidad de los servicios que recibes. Quiero un Gijón que siga siendo industrial, porque la industria significa empleo estable y de calidad, pero que sea también capaz de aprovechar todo el potencial de la Milla del Conocimiento, la Universidad, el Parque Científico y Tecnológico, el Puerto y la innovación para atraer nuevas actividades económicas. Una ciudad sostenible no solo porque lo diga una etiqueta, sino porque respiremos mejor, tengamos un transporte público mejor, recuperemos espacio para las personas y podamos desplazarnos de una manera más eficiente. Quiero también una ciudad abierta, cultural, dinámica y atractiva para quienes nos visitan, pero en la que el turismo esté al servicio de la ciudad y no la ciudad al servicio del turismo. Y, sobre todo, quiero recuperar algo que históricamente caracterizó a Gijón: su capacidad para transformarse sin dejar a nadie atrás.