Sara Carbonero habla tras su operación de urgencia: «Entré a un quirófano llena de incertidumbre»
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Coincidiendo con su cumpleaños, la periodista ha explicado cómo ha vivido el último mes, marcado por su intervención en Lanzarote por un problema de salud y cómo está siendo su recuperación
04 feb 2026 . Actualizado a las 13:03 h.Sara Carbonero cumplió el pasado martes 42 años. Lo hizo haciendo balance, como hace habitualmente, pero en este caso ha sido especialmente llamativo ya que ha hablado de la operación de urgencia a la que tuvo que ser sometida en Lanzarote el pasado 3 de enero, y que la mantuvo varias semanas hospitalizada hasta que recibió el alta y pudo volver a Madrid. Aunque no ha trascendido exactamente qué le pasó, Sara Carbonero tuvo que ser operada de urgencia debido a un fuerte dolor abdominal, que no tiene nada que ver con el cáncer de ovario que sufrió hace un tiempo. La periodista tuvo que ser hospitalizada justo cuando se disponía a volver a Madrid tras pasar el fin de año junto a su pareja, Jota, y un grupo de amigos entre los que se encontraba su comadre, Isabel Jiménez.
Tras 11 días ingresada, la periodista recibía el alta y por fin podía regresar a casa junto a sus hijos Martín y Lucas para proseguir con su recuperación y ahora, justo un mes después, ha celebrado su cumpleaños con mucho que agradecer ya que, como reconoce, este bache de salud le ha hecho valorar la suerte que tiene por poder soplar las velas un año más rodeada de sus seres queridos. «Creo que nunca me había sentido tan feliz por cumplir un año más ni con tantos motivos para dar las gracias», confesaba a través de un post publicado en su perfil de Instagram con un carrusel de imágenes del que ha sido un día muy especial que ha querido compartir con sus seguidores para agradecerles su apoyo incondicional en este trance tan complicado.
«Cerré el 2025 con una lista cortita de deseos pero la vida tenía otros planes. Ha sido duro. Todavía lo es aunque ya veo los rayitos de sol entre tanto nubarrón», se sinceró, echando la vista atrás para recordar que «hace apenas un mes entré a un quirófano llena de incertidumbre y entonces habría firmado poder estar como estoy hoy», escribía.
«Ya no duele. El miedo ha dado paso a la gratitud, a la serenidad y a la calma», reveló a corazón abierto, apuntando que aunque «no me gusta romantizar los problemas de salud, ojalá nadie tuviese que pasar por ellos», sí ha sacado algo «positivo» de este durísimo momento, y es «darte cuenta de la cantidad de gente que te quiere y que se preocupa por ti».
«No sé cómo devolver tanto amor», admitió, dedicando un agradecimiento muy especial a los pilares de su vida, entre los que además de su «chico Jota» y su hermana Irene, «que no se separaron de mí ni un minuto en los momentos más difíciles», se encuentra su exmarido Iker Casillas, al que presumiendo de su maravillosa relación ha querido dar su sitio por haberse encargado de que sus pequeños estuviesen bien durante su ingreso en el hospital: «En primer lugar a mi familia y amigos, los que nunca te sueltan la mano. A Iker y a mi madre por cuidar y proteger lo que más quiero cuando yo no podía». «A todos los médicos, enfermeras y personal sanitario del hospital universitario doctor José Molina Orosa de Lanzarote. A Nuria y a María por su vocación, su cariño y sus cuidados y mimos en las noches imposibles», añadió, revelando por primera vez cómo la cuidaron durante su ingreso.
«Hoy cumplo un año más sabiendo perfectamente qué es lo esencial en la vida. Una vida tan frágil e imprevisible como bella. Hoy cumplo un año más llena de amor y de gratitud , de esperanza, de sueños intactos, de fuerza y esperanza», expresó emocionada, asegurando que aunque «al final no podemos cambiar las cartas que nos tocan. Lo único que depende de nosotros es la actitud».
Haciendo mención al álbum de instantáneas que acompaña a su emotiva reflexión, su 42 cumpleaños «ha sido un día de celebrar lo sencillo, pero también lleno de sorpresas, de flores y tarta de chocolate. He comido sopa de cebolla en mi nuevo restaurante francés preferido y he paseado por el centro de Madrid». «Para rematarlo unas risas con amigas y el ritual de soplar las velas con los niños», relató añadiendo una imagen junto a sus hijos Martín y Lucas ante su tarta Sacher, decorada con varias pequeñas bengalas.
«Hoy cumplo un año más lejos del ruido, sin tiempo para odiar, con el corazón lleno. Hoy un cumplo un año más con una nueva cicatriz que me recuerda que he superado otra piedra en el camino», reveló, reconociendo que «las felicitaciones, los buenos deseos y la energía que me llega lo cura todo. Muchas gracias de corazón».