Datos básicos

Javier Armesto Andrés
Javier Armesto CRÓNICAS DEL GRAFENO

OPINIÓN

06 abr 2017 . Actualizado a las 07:37 h.

El próximo martes los usuarios de Windows 10 podrán descargar una nueva actualización denominada Creators Update y enfocada especialmente a aquellos que utilizan el PC para desarrollar programas y aplicaciones o jugar. Habrá nuevas herramientas como Paint 3D, Beam -una plataforma de streaming que permitirá ver las partidas de videojugadores y hablar e interactuar con ellos-, un navegador Edge rediseñado o un modo de pantalla nocturna que reduce la luz azul y consigue que el cerebro esté mejor preparado para descansar.

Microsoft también ha aprovechado para introducir algunos cambios en su política de privacidad, uno de los aspectos más polémicos de la última versión de su sistema operativo y responsable de que su tasa de adopción todavía sea casi la mitad que la de Windows 7: un 25,36 % frente a un 49,42 % (datos de Netmarketshare del pasado mes de marzo). Esos cambios incluyen más información sobre los datos que recopila la compañía de software y que se pueden configurar en dos niveles: Básico, «necesarios para mantener tu dispositivo con Windows 10 seguro y actualizado», o Completo, para aquellos usuarios que quieran tener «una experiencia más personalizada». El problema es que un vistazo a esos datos que Microsoft considera básicos (y que detalla en su página web, en eso hay que reconocer que son transparentes) literalmente asusta. Más de 1.200 elementos de diagnóstico que presentan una completa telemetría de las características, contenidos y eventos de cada ordenador. No solo qué apps utilizamos y durante cuánto tiempo, sino también nuestras preferencias, detalles de nuestras conexiones a Internet, consumo de películas, música y televisión, almacenamiento de fotos y, por supuesto, todas nuestras búsquedas (tecleadas o de voz). ¿Es necesario?