Algo ha cambiado, aunque haya quien se resista a verlo

Carmen Escandón

OPINIÓN

Miles de personas han salido a la calles de Oviedo, Gijón y Avilés en protesta por la sentencia del juicio de  la Manada  al grito de  Yo sí te creo  o  Todos somos la víctima . En la imagen, manifestación en Oviedo.
Miles de personas han salido a la calles de Oviedo, Gijón y Avilés en protesta por la sentencia del juicio de la Manada al grito de Yo sí te creo o Todos somos la víctima . En la imagen, manifestación en Oviedo. JLCereijido

03 may 2018 . Actualizado a las 05:00 h.

¿Abuso o agresión sexual? ¿Prevalimiento o intimidación? ¿Violencia? Tipos penales, categorización, agravante de género... y un sinfín de términos de los que la mayoría desconocemos el significado jurídico. En todo caso, ha quedado claro en los últimos días la importancia de llamar a las cosas por su nombre. También el sometimiento de la mujer, a la que se cosifica hasta anular su voluntad, su dignidad y sus derechos humanos como persona.

Si algo resulta incontestable de la sentencia de Navarra que avergüenza  a España, es que la justicia en este país se imparte sin perspectiva de género, imbuida de estereotipos y prejuicios propios de la sociedad machista y patriarcal en que vivimos.

De la lectura de las 317 páginas, más de la mitad de las cuales corresponden al voto particular, surge un montón de interrogantes ¿Cuál  es la formación en igualdad de género de los tres magistrados? ¿Qué empatía han desplegado respecto a la chiquilla a la que cinco delincuentes descerebrados han arruinado la vida (la suya y la de su entorno)? ¿Además de conocimientos, no han de tener moral quienes imparten justicia? ¿No les da qué pensar el nombre del grupo La Manada, las grabaciones en vídeo y la divulgación en las redes sociales sus hazañas, la exhibición de sus trofeos sexuales, la premeditación de la finalidad de su viaje (porque si no hubiera sido la denunciante, habría sido otra) y la reincidencia de sus actuaciones (no era la primera y no será la última, porque forma parte de su forma de entender la fiesta)? ¿No debería exigirse una conducta ejemplar a servidores públicos integrantes de la Guardia Civil o el Ejército?