Los móviles más raros del Mobile

Javier Armesto Andrés
Javier Armesto CRÓNICAS DEL GRAFENO

OPINIÓN

Alberto Estévez

En la primera década de este siglo había más creatividad en el departamento de diseño de Nokia que en el despacho de Don Draper. Una vez que perdimos el miedo a hablar por teléfono por la calle, en la compañía finlandesa entendieron que el siguiente paso era diferenciarse de la competencia y así aparecieron en el mercado móviles con formas extrañas como el 3650, con las teclas formando un círculo, o el 7280, que parecía un pintalabios. Y todavía los había más raros. Luego llegó el iPhone y la era de las aplicaciones, y la uniformidad se impuso: el smartphone es una pastilla rectangular, con pantalla táctil en la parte delantera, carcasa en la trasera y cámaras por ambos lados. Cambian las tripas, pero exteriormente todos se parecen.

En este Mobile World Congress que hoy se clausura algo ha empezado a cambiar. Por un lado hemos visto los primeros modelos con pantalla flexible, el Samsung Fold y el Huawei Mate X. El diseño de este último está más logrado -el panel OLED envuelve todo el terminal haciéndolo muy elegante, mientras que su rival coreano son dos móviles unidos que se abren como un libro-, aunque también está más expuesto a los golpes (y cuesta 2.300 euros).

También ha llamado mucho la atención el nuevo Sony Xperia 1, en este caso por la inusual proporción de pantalla de 21:9. Hace un par de años aparecieron los primeros móviles con formato 18:9, más alargado que el tradicional 16:9, y ahora la marca japonesa lo estira todavía más para adecuarse a los estándares del cine y las series. Yo era de los que pensaba que nadie ve películas en el móvil, y es obvio que como profeta no tengo futuro.

Samsung presentó en otoño el primer teléfono con cuadruple cámara trasera y ya ha sido superado: estos días se dio a conocer el Nokia 9 PureView, con nada menos que cinco objetivos que, junto al flash de doble tono y al sensor de profundidad, hacen que la cubierta posterior parezca un colador. Y no es lo más raro que se ha visto en Barcelona, ese honor le corresponde al Nubia Alpha, un wearable phone que se lleva en la muñeca y parece salido de una fantasía steampunk de Luc Besson. Antes muertos que sencillos.