Mariano Rajoy, el «influencer»


Podemos jurarlo por Felipe y por Aznar. Ser expresidente del Gobierno y no convertirse en un jarrón chino o en una reencarnación del apocalíptico profeta Jeremías es difícil.

Con estos antecedentes (y el de Zapatero como mediador buenista por el ancho mundo) conviene poner el acento en la creciente popularidad de Mariano Rajoy. El pontevedrés, que gobernó en una etapa muy complicada y perdió el poder de forma abrupta tras una demoledora sentencia contra el PP y una inesperada moción de censura, es hoy una figura que goza de aprecio y predicamento, un verdadero influencer. Por cuatro razones.

La primera, haber cumplido su palabra y retornar a su trabajo. La segunda, alejarse del primer plano de la actualidad, no hacer de Pepito Grillo en su partido y apostar por la sensatez en cada intervención. La tercera, exhibir su carácter gallego y su buen humor. La cuarta, publicar un libro sobre etapa en la Moncloa, Una España mejor, en el que no se erige en salvador de la patria y en el que juega con los mitos del marianismo, motes como Don Tancredo y hábitos como la lectura de diarios deportivos.

Está en la cresta de la ola, y triunfa allá donde va. Lo hizo en El Larguero y en Ana Rosa (a la que ofreció montar un partido). Y, no cabe duda, lo petará en El Hormiguero.

Comentarios

Mariano Rajoy, el «influencer»