Tres asignaturas pendientes

Fernando Salgado
Fernando Salgado LA QUILLA

OPINIÓN

19 dic 2019 . Actualizado a las 08:22 h.

Conviene, aunque solo sea para darnos un respiro en Navidad, abandonar momentáneamente la melé política y reflexionar sobre la marcha de nuestros asuntos económicos. A juzgar por el espacio marginal que estos ocupan, aplastados informativamente por el guirigay político, diríase que las cosas no van del todo mal. Impresión esta desmentida por Bruselas que, en su examen de otoño, suspende a España por sus elevadas tasas de paro, deuda y déficit.

Bruselas, que suele omitir en sus informes otras materias troncales como las desigualdades sociales, tiene razón. Las tres asignaturas citadas se nos han atragantado y no conseguimos superarlas desde el curso 2008-2009. Especial gravedad reviste el suspenso en empleo, porque la nota es desastrosa: la tasa de paro en España supera en siete puntos la media europea. Y porque toca hueso: el empleo, junto a la productividad y la distribución de la renta, forma parte del trespiés utilizado por Krugman como baremo para determinar la salud de una economía. Número de trabajadores ocupados, riqueza que genera cada trabajador y reparto de la riqueza creada. Si esas tres cosas van bien, nada puede ir mal. Pero si alguna pata del trespiés cojea, nada puede ir bien.

Las calificaciones otorgadas son justas, pero anticuadas. España tiene un triple problema de paro, de endeudamiento y de déficit. Lo tenía, y aún más acusadamente, el otoño del año pasado. Y lo tendrá, por mucho que mejore, en el otoño del 2020. Pero más interesante que el recordatorio de las asignaturas pendientes es conocer la evolución del alumno. Y esta, a juicio de Bruselas, está siendo positiva pero insuficiente. España progresa, pero no adecuadamente.