Transexualidad: lo que hay detrás del humo

Nuria Saavedra Castro

OPINIÓN

DAMIR SAGOLJ

09 nov 2020 . Actualizado a las 05:00 h.

En los últimos años ha habido un gran número de publicaciones en torno a las posibles realidades que incluiría la ley trans. Se han dado argumentos: unos basados en la experiencia de Reino Unido o Estados Unidos y otros, en la experiencia real de personas trans en España. También ha habido aportaciones -que por mucho que se repitan no son más ciertas- que no han introducido ningún elemento al debate, sino que solo han producido ruido y mucha agresividad. No podemos olvidar que estamos hablando de derechos ya reconocidos y que exigen su ampliación y consolidación acorde al ritmo de la Historia y a los avances científicos.

Hoy en día no hay un borrador de la ley trans sobre el cuál se vaya a votar en el Congreso. Estamos en tiempo de consultas. Por eso, quiero hablar sobre varios de los temas sobre los que se ha hablado mucho; pero no se han dado, en mi opinión, los suficientes datos para llegar a tener una visión completa.

Este artículo personal parte de dos premisas. La primera, es que la naturaleza y, por tanto, la biología no es una realidad binaria, la intersexualidad nos sitúa en una naturaleza diversa, que no anómala. Por lo que, la intersexualidad no tiene solo que ver con la anatomía sino con múltiples factores bioquímicos y genéticos. La doctora Laura Audí (investigadora del grupo de Endocrinología Pediátrica del Vall d´Hebron) explica que «hay más de 40 causas distintas por las que se origina y cada año se describe algo nuevo. Hay muchas posibilidades, la intersexualidad se produce cuando hay una discrepancia entre el sexo genético, el de la gónada y el de los genitales».

La respuesta a la intersexualidad han sido las cirugías a menores o bebés intersexuales o con dualidad genital. Hay Comunidades Autónomas que siguen haciendo estas cirugías que mayoritariamente son vaginoplastias porque reconstruyen genitales, que socialmente son leídos como femeninos, y que son más fáciles de realizar y menos agresivos. El personal médico, en la mayoría de los casos, indica a la familia esa recomendación. Y, por tanto, esa menor será educada y presentada en sociedad como una niña, pero ¿puede ser el inicio de su transexualidad como consecuencia de esa cirugía? De hecho, en algunos casos, así ha ocurrido a lo largo de la Historia. Por eso, es necesario que la ley incluya esta realidad. Tienen que quedar prohibidas estas cirugías. Recomiendo visualizar la película «XXY», de la directora Lucía Puenzo.

En relación con la segunda premisa, la transexualidad forma parte del mundo animal, humano y no humano. En 2014, Geofrrey D. Gilfillan, comenzó una investigación desde la Universidad de Sussex en Reino Unido sobre el comportamiento de cinco leonas en la Reserva Natural de Moremi (Botsuana) que podrían ser calificadas como transexuales. Según el Daily Mail, descubrieron que estas hembras leonas «eran más grandes que el resto, rugían más fuerte y tenían melena». Por otro lado, por ejemplo, los güevedoces son niños de República Dominicana que nacen con genitales ambiguos que presentan cromosomas XY y desarrollan genitales masculinos alrededor de los 12 años. Viven como niñas hasta los 12 años porque no se hace un estudio cromosómico cuando nacemos y a los 12 años desarrollan los genitales masculinos.

Partiendo de estas dos premisas, trataré varios temas. En primer lugar, abordaremos la autodeterminación de género. Recordando que la identidad de género aparece en las políticas de los organismos internacionales como la ONU, el Consejo de Europa o el Tribunal Europeo de Derechos Humanos. Además, está recogida en el Convenio de Estambul sobre violencia contra las mujeres y en los principios de Yogyakarta (carta fundacional de los Derechos LGTBI). En España, la ley 3/2007 de 15 de marzo reconoce el derecho de la ciudadanía a vivir según su identidad de género sentida y no según el sexo que se le asigna al nacer en atención a sus genitales externos. En 2019, el Tribunal Constitucional declaró inconstitucional el artículo que excluía a las personas menores de edad por privarlas de un derecho constitucional. Desde 2014, en 9 Comunidades Autónomas se han aprobado 13 leyes integrales trans y/o de igualdad LGTBI que recogen ya la autodeterminación.

Pero ¿qué es la autodeterminación de género? La ley de la Comunidad Valenciana incluye, en el apartado de derechos, el reconocimiento del derecho a la propia personalidad y define la autodeterminación como «el derecho a construir para sí una autodefinición con respecto a su sexualidad, incluyendo cuerpo, sexo, género, orientación sexual, identidad de género y expresión de género. Estas características son esenciales para la personalidad de cada persona y constituyen uno de los aspectos fundamentales de su autodeterminación, dignidad y libertad».

Desde que, en 2018, la OMS eliminó la transexualidad de su clasificación ICD-11 como enfermedad mental, ha quedado patente que las personas trans deben asumir y tomar sus propias decisiones sin ningún tipo de tutela externa que pretenda dirigir y controlar sus vidas y sus cuerpos. De otra manera, no reconocer la autodeterminación de género dejaría sin protección a las mujeres que mantuvieran una relación con un hombre trans que fuera maltratador, ya que no se entendería como violencia de género.