Un mundo emerge sin EEUU

Eduardo Madroñal Pedraza

OPINIÓN

23 nov 2020 . Actualizado a las 05:00 h.

Se ha creado, en Asia-Pacífico, la mayor zona económica del mundo. El acuerdo comercial ya había sido firmado por China, Japón, Australia, Nueva Zelanda, Corea del Sur y la Asociación de Naciones del Sudeste Asiático (ASEAN en inglés) en la cumbre de noviembre del año pasado en Bangkok. Es un tratado de gran significación económica no solo para el sudeste asiático y la región Asia-Pacífico sino también para el resto del mundo. Significa la creación de la mayor zona económica de libre comercio del mundo. Con la muy llamativa ausencia de Estados Unidos, lo que hubiera sido impensable hace pocos años.

Un acuerdo que ha sido bautizado como la Asociación Económica Integral Regional (RCEP, siglas en inglés), y se ha firmado de manera virtual ayer domingo durante la cumbre, que se celebra anualmente, de las naciones del Sudeste Asiático (ASEAN). Quedaba pendiente la ratificación por los parlamentos de cada país para su plena entrada en vigor, lo que ha llevado un año. En el tratado participan 15 países de Asia y Oceanía -los 10 miembros de la ASEAN junto con China, Australia, Corea del Sur, Japón y Nueva Zelanda-, ya que India, participante en todas las negociaciones previas, ha decidido no firmar el acuerdo de momento por razones de «interés nacional», es decir, el déficit actual en su balanza comercial. Este gran acuerdo económico estratégico ya fue concebido por China en 2012 en oposición a otro tratado comercial -el TPP- impulsado por Estados Unidos en la época de Obama, y que posteriormente Trump decidió abandonar.

La RCEP abarcará a 2.300 millones de habitantes -el 34% de la población mundial, y si se incorporara India serían unos 3.400 millones-, y representa casi un tercio del PIB mundial -el 32,2%-, lo que suponen 20,6 billones de euros. También sumaría un tercio de la inversión global y del comercio mundial. Es un proyecto que afectaría a un tercio de la economía del globo y que supondría un mercado de casi la mitad de la población del planeta. Además de reducir los precios de importación y exportación, conllevaría la unificación de las normas comerciales a nivel regional, y simplificaría los trámites para los productores y los distribuidores. Los firmantes de la RCEP han declarado que «obviamente India sería bienvenida si en el futuro decidiera sumarse».