La plazuela San Miguel

OPINIÓN

Plazuela de San Miguel, Gijón
Plazuela de San Miguel, Gijón

02 ene 2021 . Actualizado a las 05:00 h.

Poca gente habrá que conozca Gijón y no conozca la plazuela. Lo que no sé es cuanta gente sabrá que no es la plaza del arcángel San Miguel sino del general San Miguel. Es posible que alguien se acuerde de ver el busto de un señor con barba, pero realmente ¿cuánta gente sabe quién era? Evaristo Fernández de San Miguel y Valledor es como se llamaba. Evaristo era un chaval de familia acomodada que nació y se crio en Gijón. Con 20 años se hizo militar y se fue a vivir a Madrid. En 1808, cuando Evaristo tenía 23 años, a Napoleón se le antojó invadir España y los Borbones le dijeron, pase usted, todo suyo, está usted en su casa. Así José Bonaparte fue rey por la gracia de las espadas. 

El 25 de mayo de 1808, la gente de Oviedo se enteró y se lo tomó a mal. Así que sugirió, con las armas en la mano, que se hiciese una declaración unilateral de independencia, como la de Cataluña, pero en serio. La Junta General de Asturias se declaró soberana, organizó un ejército y solicitó ayuda al gobierno inglés. Riego y Evaristo se marchan de Madrid, regresan a Asturias y se unen al ejército asturiano.

Si esto no te suena y el 2 de mayo sí, quizá sea porque interesó más contar una revolución fracasada que una triunfante. Eso del pueblo que se inmola en el altar de la patria está bien, pero yo casi que prefiero recordar las victorias. Es la rebelión del pueblo de Oviedo y los ilustrados asturianos la que tiene éxito. La «salvación de España» en aquel momento no estuvo en Móstoles, sino en Oviedo y en Cádiz. Nuestro amigo Evaristo lucha en el frente hasta caer prisionero y permanece varios años hasta el fin de la guerra en prisión en Francia volviendo luego a Madrid con 29 años.