Ibex, periodismo y lazos amarillos, una bomba de relojería

Tomás García Morán
Tomás García Morán EL LABERINTO CATALÁN

OPINIÓN

María Pedreda

Se equivoca quien piense que Puigdemont es el chiflado que aparenta. Al contrario, no tiene un pelo de tonto. La caricatura de la fregona en el pelo es muy graciosa para los memes, pero bajo esa tupida masa de pelo hay una mente que, no olvidemos, hace tres años pronunció una frase profética: «España tiene un pollo de cojones».

Bregado durante años en la sombra de la maquinaria indepe, detrás de los grandes discursos de Pujol estaba muchas veces la pluma de Carles. Como empresario no ganará el nobel de economía. En en su día montó Cataluña today, que no era una versión catalana de El Mundo Today. Cataluña today también era una fake como una catedral, pero iba en serio. Se trataba de explicarle al mundo la Cataluña oprimida. Puigdemont fue director general y su mujer empleada. Cuando salió de las sombras y oficialmente entró en política, se la vendió a El Punt, en esta confusión histórica que ha habido siempre entre el periodismo y la política en Cataluña.

Puigdemont es muy listo, el fanático es Junqueras. El líder preso de ERC cuenta en sus memorias que vio la luz independentista cuando en su tierna infancia su padre lo llevó a poner flores a la tumba de Lluís Companys. 

Admitiendo que son ambos prosistas concienzudos, tampoco las memorias de Oriol ni las de Carles ganarán el Pulitzer. Pero las del expresident son muy valiosas para comprender lo que pasó en Cataluña en los últimos cinco años. Tras ser ungido por el dedazo de Artur Mas, sin duda con el óleo sagrado pujoliano, y antes de la gran astracanada de octubre del 2017, Puigdemont mantuvo contactos reiterados con la élite empresarial y mediática catalana, en esa confusión histórica que habido siempre entre periodismo, banca, energía y política en Cataluña. 

Otro tuit para la historia de ese gran influencer llamado Gabriel Rufián ha sido la forma en que en La Moncloa se han enterado de que tendrían que negociar in extremis con Bildu y Vox para no darse un castañazo memorable en la tramitación de los fondos europeos.

Por si alguien tiene la sana costumbre de no andar por Twitter, el mensaje rufianesco rezaba: «El Gobierno presenta el RD 36 que regula el reparto de 140.000.000.000€ en Fondos Europeos. Que se sepa: 1) Su autor real es la CEOE y entrega todo el dinero al IBEX. 2) 0 cargos autonómicos, municipales o locales tienen poder de decisión en el reparto. Esquerra votará NO». 

Ibex, periodismo y lazos amarillos, una bomba de relojería en este 2021 apasionante que ha arrancado con la misma fuerza con la que finalizó el 2020.