España juega a la guerra de EEUU

OPINIÓN

26 jul 2021 . Actualizado a las 05:00 h.

Una alerta aérea -provocada por el vuelo de entrenamiento de dos bombarderos rusos Su-24 sobre aguas del mar Báltico- interrumpió la rueda de prensa conjunta del presidente del Gobierno español y el presidente lituano, Gitanas Nauséda, que tenía lugar en la base aérea de la OTAN en Siauliai (Lituania).

Este incidente nada casual ha puesto de manifiesto dos cosas. Una es el creciente encuadramiento de España en los planes y misiones militares de la OTAN, algo que de hecho el gobierno de Sánchez no deja de exhibir como un «activo» para ganar prestigio y la atención de Washington. No pocas veces, ante las exigencias de EEUU -de que España, como el resto de miembros de la OTAN, haga un mayor gasto militar y una más cuantiosa contribución presupuestaria a la Alianza- Moncloa contesta que España es uno de los países que contribuyen con más efectivos (2.900 militares) a las misiones bélicas de la OTAN, y que han llegado a ser 15, y que suponen un amplio periplo que va desde el Báltico (Lituania y Letonia), hasta el Mar Negro (Rumanía y la frontera turca), desde Oriente Medio (Líbano e Irak y hasta África (Costa de Marfil y Mali) llegando a Somalia y Yibuti.

Este hecho, algo bastante habitual, ha puesto de manifiesto la implicación del despliegue de militares y aviones españoles en una zona tan alejada de las fronteras de nuestro país, con el consiguiente peligro para la defensa autónoma de nuestra verdadera seguridad nacional. Y esto es lo que Moncloa trastoca y afirma que Sánchez ha comprobado -durante su visita a la base lituana de la OTAN- la “importante labor” del contingente español en esta misión, en la que nuestro país participa desde 2006. E incluso alardea de que durante estos años, militares y aviones españoles se han desplegado cuatro veces en Lituania, dos en Estonia y una en Rumanía.