Las diferencias

OPINIÓN

Ana Peleteiro
Ana Peleteiro Jane Barlow

06 ago 2021 . Actualizado a las 05:00 h.

El supermartes es el título que le pusieron muchos medios de comunicación a las numerosas competiciones en las que participaron nuestros deportistas olímpicos el pasado día 3, aunque sin duda tuvo mucho que ver qué había tanto baloncesto como fútbol masculino (en el primero quedamos eliminados frente a Estados Unidos y en el segundo hemos llegado a la final tras derrotar a Japón). Pero desgraciadamente ese día tuvo poco de «super», y más desde una perspectiva positiva, porque fueron asesinadas cuatro mujeres por violencia de género en Málaga, Toledo, Tarragona y Sabadell. En redes sociales se sucedieron las críticas, y con razón, con las portadas de los periódicos en papel del día siguiente, porque ninguno consideró que esta lacra mereciera de un mínimo espacio. La diferencia por la que se considera noticiable una cosa y no la otra es que creo que seguimos sin entender la gravedad que supone el terrorismo machista y sus crueles consecuencias.

No es menos grave la xenofobia, el racismo y los ataques contra el colectivo LGTBI. Es tremendo que dos deportistas de los que nos tenemos que sentir orgullosos se hayan visto en el punto de mira por sus nombres o su color de piel. Dos personas excepcionales, como son Ana Peleteiro y a Ray Zapata, han tenido que leer artículos y comentarios sobre sus vidas que no se lo merecen. Nada les hace menos españoles. En absoluto, han dejado el listón bien alto y han defendido y han representado en Tokio lo mejor de nuestro país. Quien vea diferencias que se esmere en entender que España es un país diverso, plural y abierto, afortunadamente.  

Las ampliaciones de los aeropuertos de Madrid y de Barcelona han vuelto a abrir dos debates, uno de carácter medioambiental y otro más de índole político, sobre todo en el caso de El Prat. ¿Se puede hablar de una concesión al nacionalismo catalán que se vaya a ampliar el aeropuerto de la capital catalana? Pues yo sinceramente no lo acabo de ver, porque se entiende que es un proyecto de país. En el caso de Barajas nadie dice que se deba la decisión para contentar a alguien, y yo no veo tampoco ninguna diferencia con El Prat.