Blindar las pensiones no contributivas también

OPINIÓN

MABEL RODRÍGUEZ

25 oct 2021 . Actualizado a las 05:00 h.

El importe de las pensiones no contributivas, así como la cuantía de las pensiones mínimas, subirá el año que viene un 3%. Es la propuesta que va en el proyecto de Presupuestos Generales del Estado para 2022, aunque pendiente aún de su aprobación por el congreso. Que suban las pensiones no contributivas más que el IPC es una buena noticia. Y lo es aún más porque las pensiones no contributivas son bajas en España. Cuando son un instrumento básico de equidad social, un elemento de protección de los sectores más vulnerables por razón de edad o de enfermedad.

Por ello, deben ser protegidas y salvaguardadas de los recortes a toda costa. El peligro está en el futuro que tienen las no contributivas si se privatizan el resto de las pensiones, si se pasa -paulatinamente, de un sistema de reparto a un sistema de capitalización (sea individual o de los llamados de empresa). En un sistema de capitalización las pensiones no contributivas tenderían a desaparecer o a ser de pura miseria. Hay que blindar en la Constitución todas las pensiones como un derecho fundamental.

El sistema público de pensiones en España ha sido muy sólido y lo sigue siendo, y no hay amenaza de quiebra. Y ello ha permitido hasta que también se financiaran las pensiones no contributivas estos últimos años con la hucha acumulada, con el superávit. Su viga maestra es el sistema de reparto, que se enfrenta al sistema de capitalización. Se ha mantenido así durante 54 años, ampliándose y reforzándose, a pesar de las crisis económicas que España ha sufrido.