El final de «La casa de papel»

Sandra Faginas Souto
Sandra Faginas MIRA Y VERÁS

OPINIÓN

Javier Lizón

07 dic 2021 . Actualizado a las 15:57 h.

Tiene mucho mérito hacer cinco temporadas de una serie y ganarse el aplauso del público. Y aunque sea puro entretenimiento, se agradece que la factura de una ficción cien por cien española como La casa de papel cumpla con las expectativas. No voy a hacer spoiler para no desvelar ningún movimiento del profesor y su ejército de ladrones, pero sí puedo adelantar que los últimos cinco capítulos que se acaban de estrenar merecen la pena. Al menos para pasar un buen rato y olvidarse de la ómicron durante unas horas, porque si algo se han asegurado los creadores en los guiones es darle motivos al público, y en particular a los adolescentes que la siguen, para engancharse a verla. En los últimos episodios hay acción, hay amor, hay intriga, hay emoción, hay risa, diversión, y sobre todo hay espectáculo. ¿Infantil? Sí, en esa manera alegre de dejarse ir. Pero generar ese fenómeno de implicación en una generación hecha a que le abran fuego por distintos sitios y en múltiples plataformas es para quitarse el sombrero. La casa de papel, con sus guiños a Ocean’s Eleven y a la maravillosa Nueve reinas, deja un buen sabor de boca. Y será recordada por ser de esas series españolas que no parecen españolas, un valor del que tendríamos que sentirnos orgullosos cuando pocas ficciones nos sorprenden ya. La casa de papel se despide como empezó, con el aplauso de darle la vuelta a todo, hasta al himno ¡Bella Ciao!