Sus dueños no quieren este PP

OPINIÓN

01 mar 2022 . Actualizado a las 05:00 h.

Que la guerra interna del Partido Popular sea analizada -con amplitud y abundancia en los medios de comunicación- como una lucha fratricida y personalista -por no decir como un Juego de Tronos- por liderar la derecha, oculta la realidad. Destacar la ruidosa trama de espionaje o el escandaloso caso de corrupción confunde e impide ver en qué circunstancias ha tenido lugar este estallido, cuáles son los condiciones nacionales e internacionales de un conflicto que ha abierto en canal al Partido Popular, una de las dos fuerzas políticas sin las que no puede entenderse las últimas tres décadas de historia en nuestro país. Un partido que sigue siendo absolutamente clave en el dominio oligárquico-imperialista sobre España.

Y ahí está la clave. Las decisiones de los que realmente mandan en España, de los que realmente se imponen en la vida política nacional y sin los que no se puede comprender un terremoto de esas características, es decir: el hegemonismo norteamericano, de los centros de poder imperialistas, y de la oligarquía financiera española, en defensa de sus intereses.

Lo que los dueños del PP necesitan

En unos momentos de aguda inestabilidad en el plano internacional, con una invasión rusa de Ucrania en pleno desarrollo, el hegemonismo norteamericano necesita estabilidad en el panorama político español. Estabilidad para que su proyecto de saqueo sobre el 90% de la población siga avanzando, y para encuadrar a nuestro país en sus imperativos geoestratégicos. La clase dominante también necesita ir acallando el ruido político porque se juega las dos restantes reformas estructurales -aprobada por los pelos la laboral, queda la de las pensiones y la reforma fiscal- y la llegada de los tramos de los 140.000 millones cuyo grueso va a capitalizar la banca y el resto del Ibex35.