Expropiar un poco a los expropiadores

OPINIÓN

18 may 2022 . Actualizado a las 05:00 h.

Redistribuir la riqueza es poner los enormes recursos de los que dispone la economía española al servicio de los intereses del país y de las necesidades de la gente. Al contrario de lo que ocurre en la actualidad, en el que esos recursos son utilizados por una minoría de bancos y monopolios -nacionales y extranjeros- para enriquecerse a costa de saquear al pueblo y esquilmar al país. El objetivo principal de una política de redistribución de la riqueza es la única manera de resolver de forma estructural y permanente las necesidades de la mayoría, expropiar un poco a los expropiadores.

Redistribuir la riqueza es acabar con el saqueo contra el 90% de la población. Y para ello es imprescindible avanzar en expropiar parcialmente a esa ínfima minoría que hoy se apropia y se beneficia en su interés de la riqueza que entre todos generamos. Ellos -a pesar de las tres crisis concatenadas- han podido seguir enriqueciéndose a costa de habernos saqueado a nosotros, por eso, de lo que se trata ahora es de arrebatarles a ellos la gestión de los numerosos recursos de los que disfrutan para su beneficio exclusivo. No hay término medio en este asunto: o ellos o nosotros. O ellos nos siguen saqueando a nosotros, o nosotros les expropiamos parcialmente a ellos.

Dice la sabiduría popular que no se puede hacer una tortilla sin romper huevos. Y en esta cuestión pasa exactamente eso. No se puede avanzar en defender de verdad los intereses populares sin golpear y hacer retroceder el poder que una minoría de oligarcas nacionales y extranjeros disfrutan sobre la vida material del pueblo. Y eso significa pisar poderosos callos. Porque hablar de ella supone no sólo decir que es lo que se propone para satisfacer las necesidades y demandas populares, sino plantear al mismo tiempo de dónde han de salir los recursos necesarios para conseguirlo.