Si usted se ríe, es de clase media

OPINIÓN

27 dic 2022 . Actualizado a las 09:05 h.

A priori una podría pensar que a medida que la vida va mejorando y se progresa económicamente la alegría es proporcional. Que la curva del ánimo aumenta: a más dinero, más felicidad. Pero hay suficientes estudios para demostrar lo contrario y confirmar que, una vez que se tienen cubiertas las necesidades básicas (y a veces sin ni siquiera tenerlas), el carácter se va avinagrando. Los ricos, en general, sonríen poco, no sé si lo hacen para no evidenciar lo bien que les va (ese pudor de la falsa modestia) o porque realmente sus problemas se van agigantando en tonterías. Esa gélida imagen de tipos inalcanzables se traslada también a todo lo que tiene que ver con el lujo. Ahora que estamos en medio del furor de las compras navideñas, se puede observar cómo en televisión o en los grandes anuncios de los centros comerciales no vemos ningún producto asociado al exceso económico que vaya acompañado de alegría. Ni una mueca. Los modelos que promocionan con su cara y con su cuerpo relojes hipercaros, joyas, bolsos, ropa o productos de cosmética que se salgan del mainstream económico no pueden mostrar ni un ápice de sonrisa. Fíjense. Todos nos miran con la distancia del lujo, con la frialdad de la minoría, con el muro del ‘tú no puedes llegar aquí’. El dinero no puede asociarse a la chispa de la vida. Eso es solo para la clase media. En función de las compras con o sin sonrisa sabrá de que lado está usted. ¿No le desborda la alegría?