Los sistemas de reconocimiento óptico de caracteres (OCR, por sus siglas en inglés) han experimentado un importante impulso en los últimos meses gracias a la inteligencia artificial. En forma de app móvil, versiones online o de programas instalables/ejecutables, están revolucionando la productividad en muchos sectores y empresas. Una de estas soluciones es Expensya, enfocada a la gestión de recibos y facturas, que combina su tecnología existente de alto rendimiento con OpenAI.
Expensya puede leer justificantes en 95 idiomas, como el japonés, el chino, el coreano e incluso el árabe, con una precisión sin precedentes. Esto permite reducir errores que antes se producían en más del 75 % y recuperar información con mayor facilidad.
La introducción manual de datos es uno de los trabajos que más tiempo consume y que menos valor añadido aporta a la empresa. En el caso de organizaciones que tienen que procesar cientos de recibos y facturas al mes, esto supone una inversión de tiempo y el dinero que podrían emplearse en otras tareas más importantes, como desarrollar nuevos productos o pensar estrategias para hacer crecer el negocio. El nuevo OCR de Expensya prácticamente elimina la necesidad de procesamiento manual, incluso en facturas con alfabetos no romanos, donde la tasa de error solía superar fácilmente el 20 %.
Mediante algoritmos avanzados de inteligencia artificial y aprendizaje automático, este programa procesa automáticamente recibos, facturas y otros documentos de gastos para detectar cualquier actividad sospechosa. La tecnología incluso es capaz de identificar cuándo una factura está potencialmente retocada con Photoshop y detectar discrepancias entre los documentos presentados y la política de la empresa, así como patrones sospechosos en el comportamiento de los usuarios.
La capacidad de los OCR de transcribir con precisión la información contenida en todo tipo de documentos se ha multiplicado gracias a OpenAI y GPT, que son herramientas que van mucho más allá de los chatbots y están revolucionando desde el mundo de la empresa a la medicina.
Comentarios