Para suerte, la de la ruleta

OPINIÓN

Raúl Terrel | EUROPAPRESS

08 jun 2024 . Actualizado a las 12:34 h.

Hay programas de televisión que merecen una tesis doctoral y un análisis profundo. Uno de ellos es La ruleta de la suerte que, el jueves pasado volvió a ser uno de los espacios con más audiencia, con un 23% y más de un millón y medio de espectadores. En una franja horaria, la del mediodía, que no es precisamente la mejor. Pero ahí está La ruleta de la suerte, desde el año 90 del siglo pasado, leal a un público que le es especialmente fiel. Parece fácil desde fuera, pero es un hito televisivo llevar 34 años al pie del cañón con una base sencilla: descubrir una frase escondida en un panel de palabras. El abc de un entretenimiento construido alrededor de varios ejes que al espectador le encanta: el concursante nuevo, el público jaleando en directo, una orquesta para animar y un código comunicativo entre la audiencia y el presentador. Porque si algo ha hecho Jorge Fernández es establecer esas señales que los espectadores entienden desde casa, como cuando se refiere al Rulevar (la gente de producción) y todos saben el gesto que tiene que hacer Jorge. O los movimientos de azafata de Laura Moure, que se pasea por delante del panel para descubrir cada letra. No sé si es una suerte o un milagro, pero lo de la ruleta es un disparo directo a todos los ejecutivos y creativos de ahora que creen que con sus ideas han descubierto la pólvora.