España ante el imperio, rompamos las cadenas

OPINIÓN

El presidente estadounidense, Donald Trump, durante una mesa redonda este viernes
El presidente estadounidense, Donald Trump, durante una mesa redonda este viernes EUROPAPRESS

09 mar 2026 . Actualizado a las 08:47 h.

En España hay dos pesadas cadenas atadas por el hegemonismo estadounidense que son la causa principal que nos asfixia como pueblo y como país. Pese a ello, inquebrantables, las gentes de nuestro país luchan crecientemente, y no solamente resisten el salvaje saqueo que sufrimos, sino que, políticamente, influyen, poderosamente, como movimiento popular.

Mucho antes de la primera llegada de Trump y de la segunda venida de Trump, España ya tenía históricamente dos asfixiantes ataduras. Una es la grave dependencia y subordinación militar a Estados Unidos. La otra, la venta de nuestras riquezas por la oligarquía española a la burguesía monopolista yanqui.

El poder militar, la primera cadena

Lo primero son las armas, el poder militar. El eslabón más reciente de la cadena lleva escrito dos palabras —Rota y Morón—, dos bases militares —una naval y otra aérea— con una utilidad clave en el despliegue bélico global de la superpotencia. Para Washington, España es un portaaviones terrestre entre ellos y Oriente Medio.

Rota alberga el «escudo antimisiles» y media docena de destructores. Morón permite desplegar operaciones aéreas rápidas en el norte de África y en Oriente Medio. Por eso, ambas ya han sido utilizadas en sus guerras agresivas —en la ex Yugoslavia, en Irak, en Siria y en Libia— y ahora han sido plataforma para alimentar el genocidio en Palestina y el ataque a Irán.

La importancia de Rota y Morón chocaba con lo silencioso de su existencia. La presencia en nuestro suelo de dos bases militares de una potencia extranjera -empleadas en agresiones a otros pueblos- había sido eliminada durante años del debate político y de los grandes informativos. Ahora estos tiempos tan trumpistas han provocado su aparición volcánica.

Una cadena que ahora asfixia más

Hoy, día sí y el otro también, Estados Unidos nos ataca y nos exige el 5% de gasto militar. ¿En qué consiste el nuevo «impuesto imperial»? Obedecer tal mandato de aumento hasta el 5%, serían unos 50.000 millones, supondría drásticos recortes en las pensiones, la sanidad y la educación públicas.

Ya, en su momento, Biden y Sánchez firmaron un acuerdo por el que, en la base de Rota, se instalarían dos destructores más, de 4 pasanban a 6, y de 1.200 a 1.800 soldados estadounidenses. Y que la armada española se encargaría de ampliar la base, gastando 300 millones de euros. España ya había enviado una fragata al Indo-Pacífico, donde el tranquilo Pacífico se transforma en el belicoso Atlántico bajo el mando de la OTAN. Todo ello porque Estados Unidos lleva años, ahora descaradamente, imponiendo a España -y a otros países europeos- la participación directa en el cerco militar a China, su objetivo prioritario.

Hoy la superpotencia yanqui nos exige la mayor sumisión, a sus planes bélicos en Oriente Medio y en el resto del mundo, con amenazas tras amenazas, con insultos tras insultos.

El Ibex-35 estadounidense, la segunda cadena

La segunda cadena es el Ibex-35 estadounidense. Por eso Trump elogió a Botín, el Santander (USAsander) sumiso «socio» en intereses y negocios. El sector financiero de Estados Unidos no sólo domina el Ibex-35 español, con en un creciente 60% en sus manos, sino que sus principales fondos (BlackRock, Vanguard y Fidelity) y bancos (Goldman Sachs, Bank of America y JP Morgan) son los auténticos dueños de los grandes bancos y oligopolios “españoles”, controlando el 44% del Santander y el 39% del BBVA, dominando Iberdrola (USAdrola) y acaparando cada vez más vivienda y sanidad privada en España.

A cambio la oligarquía española recibe el «premio» de acceder a Estados Unidos. Allí, el Santander tiene unos 57.500 millones de dólares en depósitos, y más de 90.000 millones de dólares en activos; Iberdrola ya tiene sus principales negocios.

Rompiendo las cadenas

La «era Trump» entraña tremendos peligros porque poderosas fuerzas estadounidenses trabajan para encadenarnos aún más a sus planes de saqueo y recortes, y un mayor secuestro de nuestra soberanía nacional. Pero esta ofensiva reaccionaria nos ayuda a que un cada vez más amplio y decidido movimiento popular luche por romper las cadenas.

Una marea por la paz que determina la posición del gobierno y del país; un muro frente a los recortes, con incontables luchas por la vivienda y la sanidad; y un clamor en defensa de las pensiones para que se blinden en la Constitución avanzan de lo social a lo político, de la derecha a la izquierda.

Hoy sólo son verdaderos patriotas quienes rechazan la sumisión al único imperio existente, y son falsos patriotas quienes le sirven como esbirros, sicarios, siervos o vasallos, porque son USAñoles.