Borja Sémper y Teresa Rodríguez

OPINIÓN

Teresa Rodríguez, que está pasando por un tratamiento de quimioterapia, durante las pasadas elecciones andaluzas
Teresa Rodríguez, que está pasando por un tratamiento de quimioterapia, durante las pasadas elecciones andaluzas Nacho Frade | EUROPAPRESS

23 may 2026 . Actualizado a las 10:40 h.

En esta semana llena de ruido, de metralla y ofuscación, como todas las últimas que hemos vivido estos últimos meses, me quedo con el gesto de Borja Sémper con Teresa Rodríguez. Y con el detalle del ministro Marlaska al propio Borja en su regreso al Congreso de los Diputados. Es terrible que el cáncer irrumpa en la vida para que las prioridades cambien de un plumazo y veamos a las políticos como las personas que son. Hemos tenido que observar a Teresa Rodríguez en el crudo proceso de la quimioterapia para que se haya producido el milagro de que los opositores se abracen en la fragilidad de la enfermedad. Borja Sémper, del PP, volvió a la política tras superar su cáncer de páncreas y se dirigió cariñosamente a Teresa Rodríguez, de Adelante Andalucía, para darle ánimos. Y Marlaska le dijo a Borja que se alegraba de tenerlo de nuevo en el Parlamento para seguir debatiendo con él. En una esfera pública adicta a la trinchera, estos gestos son el oxígeno que los ciudadanos necesitamos. Ojalá los políticos se mostrasen y colaborasen todos en servirnos, ojalá fuesen mucho más permeables a lo que se vive de verdad en la calle; ojalá empatizasen con la gente más necesitada y ojalá, de verdad, se olvidasen de sus fantasmas y se mostrasen abiertamente con la normalidad que les corresponde. Necesitamos más Borjas y más Teresas, más puentes, más unión, más debate y más compromiso. Más humanidad, por favor.