I. La Propuesta presentada de viabilidad técnica, e incluso se ha mencionado la viabilidad económica, del soterramiento parcial de El Muro de San Lorenzo de Gijón, cuando menos genera inquietud.
El Muro estudiado limita los efectos al suelo de la Propuesta de Viabilidad. Parece sencillo: se hace un estudio del subsuelo, sondeos, unos muros perimetrales, pilotes hincados, se construyen unas plataformas, dos o tres, parece que es lo mismo, y se distribuyen los usos, se grafían unas flechas de recorridos de circulaciones y aparcamientos, mayoritariamente en espiga (aparcar marcha atrás). En ese recorrido de El Muro aparecen unos rectángulos, salidas peatonales, y en unos planos en la plataforma superior, o sea El Muro, al Sur, contra los edificios, hay una calle de servicio en dirección Este, hacia la Avenida Castilla, y en la representación de las secciones aparecen dibujados ciudadanos, por su carácter peatonal. No existe otra representación gráfica para hacernos una idea de lo que será El Muro
II. Todo lo anterior no deja de ser un gran aparcamiento. Nos informan que la primera planta es en rotación, y la segunda, y la tercera, de optarse por esta «variante», serían para residentes.
Es por el primer nivel por el que se considera el paso como viario público.
Se representa en dos planos independientes, por la lógica complejidad, los dos puntos más importantes: las entradas y salidas. La entrada está claramente representada en la avenida de Castilla, Tres viarios acceden a la actual rotonda peatonal que comunica con el parque, y dos salidas desde la propuesta de aparcamiento a la mencionada avenida de Castilla. Sin embargo, desde el puente del Piles el plano presentado no tiene representación gráfica que lo defina, sí parece que entra a la glorieta, y seguramente también tendrá una salida desde el aparcamiento. En el otro extremo del aparcamiento, entre las calles Ezcurdia y Juan Alonso, simplemente se dibujan unas rampas de salida del aparcamiento, con los giros necesarios para incorporarse a los viales existentes en El Muro.
Pensamos que el título del estudio no es el «Soterramiento de El Muro», sino, «Aparcamiento de El Muro» que el Ayuntamiento de Gijón construye con posible explotación privada.
III. No se puede entender que una actuación en una ubicación tan delicada y con tantas consecuencias para toda la Ciudad Concejo, se base solamente en la idoneidad técnica y económica (esta más que discutible por otro lado) dejando de lado la historia, trama urbana, así como sus relaciones con el entorno.
Lo primero, lo obvio, una calle urbana, en la que no pasen los servicios públicos, deja de ser un viario público. En los estudios y proyectos hay elementos que se representan desde el inicio para la finalidad objetiva de lo que se pretende. Los viarios y propuestas están definidos para ser las calles del aparcamiento. En el dibujo de la sección se dan las medidas generales de alturas libres y totales. Solo puede permitirse un gálibo, una altura libre, de 2,5 metros. En el aparcamiento. Incluso si en los tramos de viario se redujeran los pasos de instalaciones (difícil por la situación de la galería de las instalaciones) con 3 metros de altura libre existente entre los pisos, las ambulancias podrían tener problemas de paso, y por supuesto, las furgonetas, camiones pequeños de reparto…Si pasarían, lógicamente, al aparcamiento los vehículos de las zonas residenciales del Este.
La otra parte importante para los gijoneses es lo que pasará en El Muro con la zona peatonal. En el estudio no se deja constancia de nada, no sabemos las partes que se privatizarán o sus servidumbres (afecciones y limitaciones) por el aparcamiento (salidas y tomas de aire forzadas, ventilaciones, elementos de las instalaciones, etc.). Recordamos que en el Llano se tendría una nueva plazuela San Miguel y ha quedado casi todo el espacio en unas servidumbres del aparcamiento.
Además, para la financiación no se debería contar con la privatización urbana en continuidad de espacios exteriores con fines hosteleros o similares.
IV. Las dos importantes cicatrices de este estudio están en los dos extremos:
En las calles Juan Alonso y Ezcurdia se modificarán las condiciones del tráfico, de movilidad en general, con las consecuencias ambientales, debido a las retenciones de tráfico, saturación, eliminación de aparcamientos en superficie, y sobre todo la posibilidad de incorporar futuras propuestas urbanas a un acceso a El Muro en mejores condiciones que las actuales atendiendo a la accesibilidad y por supuesto de las que se derivan con el nuevo aparcamiento.
En el otro extremo, El Piles, si bien hacia la avenida Castilla no tiene un efecto tan negativo, habría que estudiar con más detalle el número de vías, y redimensionar la acera situada a borde de edificios en la esquina El Muro avenida de Castilla; por el contrario, en la entrada-salida hacia el Norte, es una gravísima afección a la playa el Proyecto de El Muro de San Lorenzo, al puente del Piles.
En particular, el puente del Piles debe ser peatonal. Durante toda la temporada estival, es el gran estrangulamiento del Muro de Gijón. El estudio y solución del tráfico rodado no pueden ser unas rampas de bajada a un aparcamiento justo en el puente (sabemos que seguramente no afectará a su estructura). Es inevitable (por lo que parece) que El Muro, y su continuidad por el puente del Piles modifiquen a peor las condiciones existentes, o sea, que quede afectado y limitado por unos muros de bajada a un aparcamiento.
V. En un Proyecto Urbano, los esfuerzos deberían plantear El Muro en su conjunto, no como solución a un problema de tráfico, sino como un espacio complejo e icónico. Solo desde esta perspectiva pueden plantearse los estudios y propuestas que deberían transformar esa área tan sensible, y que por otra parte casi siempre ha estado, está, y estará bastante maltratado. Con un Proyecto Urbano entre otras cuestiones se plantearían propuestas de accesibilidad (movilidad y transporte público), sostenibilidad, impactos económicos, costes de mantenimiento año, usos y actividades (verano e invierno)… Limitando la lectura a la propuesta en el estudio, se debe cambiar el planteamiento propuesto y estudiar la continuidad del tráfico entre la carretera del Infanzón y la Feria con la avenida de Castilla sin afectar al Puente del Piles, que debe recuperarse como un espacio peatonal en toda su superficie.
El área afectada por la propuesta incide en casi todo el barrio de La Arena. Las modificaciones en los trazados del tráfico, casi todos incrementarán el tráfico rodado, con puntos preocupantes al convertirse calles de un solo carril, en doble carril, necesarios por el incremento de tráficos que soportarán, requiere ampliar el ámbito del estudio.
En el Proyecto Urbano, seguramente se señalará que las entradas y salidas a un aparcamiento de las dimensiones del que se proyecta estos tráficos deben incorporarse a unos viarios de la capacidad de la avenida de Castilla y de la calle Menéndez Pelayo. También asumirá en el estudio la eliminación de las entradas y salidas a El Muro, en el entorno de las calles Ezcurdia y Juan Alonso (en principio sin poder realizar modificaciones durante todos los años de la concesión privada), Esta nueva propuesta conllevaría convertir la totalidad de El Muro en peatonal.
CONCLUSIÓN. Gijón carece de Proyectos Urbanos públicos y de futuro. Todos los nuevos, estudios o propuestas parciales, son intervenciones puntuales que si bien pueden ser beneficiosas para ciertos grupos de interés o zonas urbanas no tiene articulación con el resto. Se necesita un equilibrio de la Ciudad Concejo, transformando propuestas; que, aunque sean discutibles, en algunos casos pueden ser deslizantes impulsando transformaciones urbanas.
En definitiva, no es posible mantener más tiempo las condiciones ambientales del Oeste de la ciudad, pero sin embargo seguimos primando con actuaciones para el Este, con inversiones, con esfuerzos administrativos. ¿Es prioritario un aparcamiento —que ni siquiera es un soterramiento— en El Muro para los ciudadanos de Gijón? Siempre que queramos que la urbe sea un recorrido turístico de aglomeración, tal vez éste sea el camino. Pero el Solarón está a la espera.
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