Los chiringuitos se preparan para San Mateo mirando al cielo

Graciela M. Camporro REDACCIÓN

OVIEDO

Chiringuitos de San Mateo.Chiringuitos de San Mateo
Chiringuitos de San Mateo

Las casetas del casco antiguo esperan una mayor afluencia de gente, a pesar de la lluvia y el frío

16 sep 2016 . Actualizado a las 08:38 h.

Más de tres décadas llevan los chiringuitos de San Mateo saliendo a la calle para divertimento de jóvenes y mayores. Este modelo festivo se ha convertido en una faceta fundamental y en una de las señas de identidad de las fiestas de Oviedo. La afluencia de visitantes implica además un beneficio para el tejido social, comercial y de servicios de la capital asturiana. Su oferta gastronómica es una de las grandes atracciones en los festejos de la capital asturiana. Sidra, cerveza, criollos o el clásico bocata de calamares son algunos de los reclamos de las miles de personas que salen a la calle a disfrutar de los casi diez días de celebraciones. Este año, el incremento del turismo durante el verano hace suponer que la afluencia de gente será mayor que años anteriores. También el carácter popular de las fiestas, con los conciertos gratuitos en la plaza de la Catedral, supondrán un mayor flujo de personas en el casco antiguo de la ciudad. Por ahora, la principal preocupación para los que regentan y trabajan en los chiringuitos es la climatología.

Apenas faltan unas horas para que dé comienzo de manera oficial San Mateo y aún son muchos los que trabajan para dejarlo todo listo antes del inicio de las celebraciones. En los chiringuitos llevan días montando todo lo necesario para la ocasión, a pesar de que la lluvia no les ha dado tregua desde principios de semana. «La principal preocupación es el tiempo porque dependemos mucho de él. Dan bastante malo para este San Mateo, pero esperamos que mejore», apunta David Incio, del Pinón Folixa. Este chiringuito es uno de los más transitados, tanto por los jóvenes como por los más mayores. La Caipiriña y el bocadillo de carne asada se han convertido en los grandes reclamos de esta caseta. Para Incio, este modelo de celebración es «lo que define nuestras fiestas, es la manera de vivir San Mateo». Asegura que gente de toda España se acerca al Pinón Folixa para tomar algo, charlar y bailar un poco de pachanga. «Vienen de todos lados. Recuerdo que un año llegaron unos chicos de Valladolid que se pasaron el día bebiendo sidra. Al día siguiente volvieron y empezaron a beber cacharros, no sabíamos cómo podían aguantar tanto», dice entre risas.

Para Roberto Ruiz, de El Rincón Cubano, estas fiestas serán muy especiales. «Esperamos más gente que otros años porque los conciertos gratuitos los sacarán a la calle. Parece que este modelo de fiesta popular y gratuita lleva buen rumbo», apunta. Su mayor preocupación es también la lluvia, la cual asegura ha dificultado el montaje. Este chiringuito es, sin duda, uno de los más emblemáticos desde que saliera por primera vez a la calle en 1984. ¿Su mayor atracción? Los mojitos, el producto estrella desde hace más de 30 años. «El Rincón Cubano va mucho más allá de las ventas. Somos una sociedad a la que el modelo de ciudad nos preocupa», afirma Ruiz.  

Clara María Iglesias, de la Sociedad San Juan Bautista La Corredoria, también mira el cielo esperando que la lluvia de tregua en estas fiestas. Este chiringuito, el más antiguo de todos, se encuentra también emplazado al lado de la plaza de la catedral, por lo que se muestra muy optimista. «Nos vienen muy bien que los conciertos sean aquí. La gente que acudía a la Ería no solía bajar hasta el casco antiguo. La verdad es que con las actuaciones tenemos más movimiento, más animación», apunta. El mayor reclamo del San Juan Bautista La Corredoria es, sin duda, El Corredor, un cóctel que llevan años preparando y que se ha ganado la admiración de los clientes.

Otro de los grandes chiringuitos de San Mateo es La Guinda. Son muchos los que se acercan al casco antiguo para probar sus famosos bocadillos, especialmente el de calamares o el de criollo. José Amador Mallada, presidente de la Asociación Cultural Vetusta, espera una mejoría de la climatología. «Los expertos dicen que va a venir mejor tiempo, habrá que confiar en la capacidad de los meteorólogos», apunta.