Oviedo se desmarca (por ahora) de la campaña antidiésel

Las grandes ciudades plantan cara a los coches más contaminantes. El ayuntamiento considera que cualquier tipo de medida «habría que coordinarla en el seno del área metropolitana»

Atasco en el acceso a Oviedo.Atasco en el acceso a Oviedo
Atasco en el acceso a Oviedo

Redacción

El diésel tiene los días contados. O al menos esa esa la intención de una parte de las administraciones públicas españolas, con el Gobierno de Pedro Sánchez a la cabeza, que han decidido poner trabas a la circulación de este tipo de vehículos por considerarlos demasiado contaminantes. Una de las medidas que ha generado más polémica es la pretensión de subir el precio de este tipo de combustible -hasta igualarlo con el de la gasolina-. Pero no es la única. Las grandes ciudades españolas, Madrid y Barcelona entre ellas, restringirán la circulación en sus ciudades. En Oviedo, por el momento, no tienen pensado tomar ninguna medida en esta línea.

Ignacio Fernández del Páramo, concejal de Urbanismo, considera que sería «absurdo» tomar una medida así en Oviedo. No es que desde el ayuntamiento no consideren que sea un problema importante, sino que sostienen que cualquier actuación en ese sentido debería tomarse de forma conjunta para que realmente tenga incidencia. «De momento no se está planteando en Oviedo dado que tomar esta medida sin coordinación con el resto de ayuntamientos del área metropolitana sería absurdo», asevera Del Páramo. 

Medidas en Oviedo para reducir la contaminación

No habrá restricciones a la circulación de vehículos diésel, pero el tripartito sí que tiene la intención de impulsar medidas destinadas a reducir la contaminación. El Plan de Movilidad Urbana de Oviedo incluye varias medidas que pretenden fomentar el uso del transporte público y la bicicleta en detrimento del coche. Para ello, prevé, entre otras actuaciones, la construcción de aparcamientos disuasorios, peatonalizaciones o el fomento de intercambiadores para mejorar las conexiones de autobús y tren.

Las grandes ciudades españolas

Las principales ciudades del país sí que limitarán la circulación. Madrid será la ciudad que pondrá más trabas, ya que desde el mes de noviembre solo podrán circular los turismos de gasolina matriculados desde enero del año 2000 y los diésel que tengan menos de 14 años. Además, en 2015 prohibirá la entrada a los de gasolina matriculados antes de 20016 y los diésel de antes de 2014.

Madrid es la ciudad más restrictiva, pero no la única. A partir del 1 de enero, en Barcelona no podrán circular los vehículos de más de 20 años y las furgonetas de 25 años. Además, en toda Cataluña existe un impuesto por las emisiones de dióxido de carbono. Baleares también tramita una ley para que en 2025 no puedan entrar a la capital vehículos diésel. Otras ciudades han tomado medidas encaminadas a reducir el uso del coche. Por ejemplo, en Bilbao se ha limitado la velocidad a 30 kilómetros por hora y en Andalucía se destinarán 20 millones para instalar puntos de recarga eléctrica.

 

Restricciones en Europa

Las ciudades españolas no van por libre en esta materia, ya que es una norma que se ha generalizado en toda Europa. Por ejemplo, en Italia el acceso a los puntos históricos está prohibido, y solo los servicios públicos y los vehículos autorizados pueden entrar, aunque para ello tienen que pagar 700 euros al año.

En Alemania, ciudades como Stuttgart o Hamburgo han prohibido la entrada de vehículos diésel en sus centros y el gobierno alemán ha creado un fondo de 750 millones de euros para impulsar el autobús eléctrico y la digitalización del tráfico. En Londres las restricciones comenzaron en 2003 con un peaje de 11 libras diarias a los que acceden al centro. En 2013 se añadió una nueva tasa de otras 10 libras para los turismos más antiguos de 2006. En París también se han aprobado medidas en esta línea, mientras que el esfuerzo de Lisboa ha sido por potenciar el coche eléctrico con la instalación de 520 puntos de recarga.

Coche eléctrico en Asturias

La alternativa son los coches eléctricos, un sistema de desplazamiento en auge pero con un crecimiento moderado en Asturias. En los últimos meses ha crecido y se están dando pasos para impulsarlos, pero todavía no es una alternativa real.

Actualmente hay unos 300 vehículos eléctricos en Asturias de diferente tipología (turismos, furgonetas, camiones, autobuses, motocicletas, ciclomotores, quads...) entre eléctricos puros e híbridos enchufables. De ellos, en torno a 60 se han matriculado en el primer semestre de 2018, un dato que evidencia que el sector está creciendo, aunque lo haga lentamente.

Uno de los principales problemas que limita la adquisición de este tipo de vehículos es la escasez de puntos de recarga. En la región existen diez puntos de carga rápida, de los cuales cuatro están operativos y el resto en fase de instalación. A ellos hay que añadir unos 50 puntos de carga pública normal en el sector terciario, que sirven para completar la red. Los más importantes son los de carga rápida, ya que permiten «llenar el depósito» en un tiempo aproximado de 15 minutos. 

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