Oviedo plantea incorporar la igualdad de género a las cláusulas sociales de sus contratos públicos

El concejal de Interior recibirá la próxima semana a los sindicatos y la patronal para explicarles su propuesta. Iván Álvarez se fija como objetivo tener el cambio listo antes del final del mandato

Un jardinero limpia en el parque de San Francisco de Oviedo
Un jardinero limpia en el parque de San Francisco de Oviedo

Oviedo

Oviedo planea incorporar el género a las cláusulas sociales que el Ayuntamiento ya incluye en sus licitaciones desde el 2016. El área de Interior, dirigida por el concejal Iván Álvarez (IU) y encargada de coordinar las políticas de personal y contratación, ve con preocupación el desequilibrio en la presencia de hombres y mujeres en las plantillas de los contratistas municipales. A modo de ejemplo, en el mantenimiento de los parques y jardines de la ciudad trabajan casi 400 personas y solo hay entre ellas una presencia testimonial de mujeres. Para corregir esas situaciones, que se dan en un concejo donde la tasa de actividad femenina está por debajo de la masculina y hay, según los datos más recientes del Servicio Público de Empleo, 6.233 parados y 8.475 paradas, Álvarez trasladará la próxima semana a patronal y sindicatos una nueva propuesta en una reunión que ya está convocada. Personal les planteará primar en los criterios de adjudicación a las empresas que se comprometan a realizar contrataciones igualitarias para las plantillas de los servicios que aspiran a prestar.

«El factor del género genera desigualdades muy importantes. Hay que impedir este tipo de contrataciones masivas de hombres por delante de las mujeres», señala el concejal. Su intención es cerrar cuanto antes los detalles con los representantes de los trabajadores y de los empresarios para poner a punto la nueva normativa e incorporarla a todos los pliegos de condiciones antes de que expire el mandato de la actual corporación y se celebren las próximas elecciones municipales en mayo del 2019. El equipo de gobierno acudirá a la cita con una mentalidad expositiva y abierta. En el primer contacto, no planteará ningún objetivo concreto ni ningún reparto de cupos por géneros. Prefiere, en cambio, sondear la opinión de sus interlocutores.

Otros criterios sociales

De esa manera, el Ayuntamiento de Oviedo añadiría el género a la lista de cláusulas sociales que incorporó a sus procedimientos de contratación a mediados del 2016. Aunque el precio, que aporta el 75% de la puntuación final, aún es el criterio más importante a la hora de decidir una adjudicación, los concursos municipales también tienen en cuenta otros aspectos como las condiciones laborales que ofrecen los licitantes a sus plantillas, la incorporación de trabajadores procedentes de grupos desfavorecidos o de mujeres víctimas de la violencia de género y el arraigo de las empresas en el concejo o en sus alrededores. «Para esto debe servir un equipo de gobierno de la izquierda, para plantear otro tipo de políticas con efectos reales en las vidas de los trabajadores y las trabajadoras», añade Álvarez.

Aunque en la etapa del PP al frente de la ciudad el Ayuntamiento nunca hizo uso de esa figura, la inclusión de cláusulas sociales en las contrataciones de las administraciones públicas es una idea que acumula ya casi una década y media de recorrido en la Unión Europea. La directiva que la regula se aprobó en el año 2004 y España la transpuso y la incorporó a su propio ordenamiento jurídico en el 2007. El Gobierno autonómico también usa alguno de esos criterios en sus valoraciones y, entre el resto de los concejos asturianos, Avilés es el que más camino ha avanzado en su aplicación.

Lento despliegue

Pero no solo a las administraciones corresponden las responsabilidades por el lento despliegue de las cláusulas sociales. Las empresas han litigado contra sus primeras incorporaciones a la práctica cotidiana de los ayuntamientos. En Madrid, el equipo de gobierno Manuela Carmena solo pudo empezar a bonificar a las compañías que no se descuelgan de los convenios colectivos y ofrecen mejores condiciones a sus trabajadores después de una batalla judicial. Los tribunales acabaron por dar la razón al Ayuntamiento de la ciudad y sentenciaron que no trata de una medida discriminatoria para nadie. Sin imponer, nada intenta proteger valores medioambientales y sociales en las licitaciones.

Las cláusulas que ya tiene en vigor el Ayuntamiento de Oviedo priman a las ofertas realizadas por empresas que empleen a trabajadores mayores de 45 años o discapacitados cuyas dolencias no les impidan realizar los trabajos para los que sean contratados. La formación de las plantillas y sus horarios también aportan puntos. Las empresas con sede o centros de trabajo en el concejo logran puntos extra. También se benefician, aunque en menor medida, las firmas situadas en los ayuntamientos vecinos hasta un máximo de 20 kilómetros de distancia desde la ciudad.

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