Dulces ovetenses para los más «llambiones»

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OVIEDO

Una dependienta de Camilo de Blas prepara un pedido en el mostrador de la histórica tienda de Jovellanos
Una dependienta de Camilo de Blas prepara un pedido en el mostrador de la histórica tienda de Jovellanos Tomás Mugueta

Estos son los postres típicos de la capital que hacen las delicias de oriundos y foriatos

01 may 2019 . Actualizado a las 05:00 h.

Está claro que a los asturianos nos gusta todo aquello relacionado con el buen comer. Ya sea únicamente hablar de gastronomía como degustarla. Y aunque en esta región hay expertos en la elaboración de buenos platos salados, también los hay postres. Da igual la zona geográfica en la que estés, los platos dulces hacen las delicias de oriundos y foriatos. En Oviedo, más concretamente, son varios los famosos postres que ocupan los escaparates de decenas de confiterías. Es tal su éxito que son muchos los visitantes de la ciudad que prefieren acercarse a los templos del dulce que a los sagrados.

Uno de los dulces más famosos de la ciudad son, sin duda, los carbayones. Con una base de hojaldre rellena de masa de almendra, canela y limón, cubierto con yema y azúcar, este delicioso pastel se ha convertido en un signo de identidad de la ciudad. Su gran consistencia ha dado paso a su versión reducida para los menos golosos: los mini carbayones. 

Este pastel nació de la mano de José de Blas, quien trató de elaborar un dulce que representase a la ciudad de Oviedo en la Primera Feria de Muestras de Gijón. José Gutiérrez, maestro obrador, lo desarrolla en 1923. La confitería Camilo de Blas es también una de las más reconocidas de la ciudad. También es obligatorio destacar sus croissants, que siguen siendo de los mejores de la ciudad.

Otro de los dulces que claramente define a Oviedo son las moscovitas de Rialto. Cuenta la leyenda que décadas atrás un niño regresó a Asturias desde la Unión Soviética tras la guerra portando en su maleta una matrioska. Dentro de ella y escrito en cirílico se encontraba la receta de las Moscovitas. Una historia que explica el origen del dulce y su nombre, aunque puesta en duda por muchos. Sea como fuere, lo que sí es real y por todos conocido es que estas pastas son las más famosas de toda Asturias.

Las Moscovitas nacen en el obrador de la Confitería Rialto inaugurada en 1926 en pleno centro de la capital y, desde entonces, se elaboran artesanalmente «una a una». Su elaboración no dista en absoluto de la de hace 100 años y sigue, a día de hoy, la fórmula original de los maestros confiteros de principios de siglo XX. Su ingrediente estrella es la almendra marcona que unida a una fina cobertura de chocolate son los principales ingredientes de esta deliciosa pasta.

De Rialto también destacan las princesitas. Estas pequeñas rosquillas de Almendra con yema y glaseado son perfectas para acompañar el café o té de la merienda. Son muchas las pastelerías especializadas en este dulce, como Ovetus. Es en esta última confitería de donde son también reconocidos los bombones. No son un dulce típico ovetense, pero tanto los de este local, como los de la confitería Peñalba son algo que, tanto si eres de Oviedo como si te pasas por la ciudad, has de degustar.