Redacción

La arquitecta ovetense Marta Alonso lleva años investigando cómo era Oviedo en el pasado. En concreto, su estudio recreó gracias a dibujos y planos antiguos algunos de los lugares más emblemáticos de la capital asturiana, muchos de ellos desaparecidos ya. Uno de ellos, por ejemplo, es la plaza de Porlier, que muestra «la gran transformación que ha sufrido Oviedo, aunque creamos que siempre fue así». En la reconstrucción que realizó del siglo XVIII «podemos ver el edificio de la cárcel fortaleza en la parte central, construido sobre las ruinas del castillo de Alfonso II». En 1818 se rehabilita como cárcel y es derribado en 1909.

En 1927 se construye el edificio de la telefónica en su solar. A la izquierda de la imagen vemos el colegio de San Gregorio o de los pardos, fundado en 1557 y ampliado posteriormente. Fue derribado en 1900 para construir el Banco Asturiano. A la derecha se ve el palacio de Camposagrado, tal como está ahora también. En otras imágenes se pueden apreciar recreaciones virtuales del convento de Santa Clara (donde está actualmente Hacienda; queda algún vestigio en la parte trasera); El monasterio de San Francisco, la estación del Vasco, el colegio San Pedro de los Verdes o el Teatro Celso.

En su tesis doctoral que luego se plasmó en el libro Oviedo. Forma urbis publicado por la Universidad, Alonso recogió una ingente cantidad de material de archivos municipales, el archivo histórico de Asturias y otros. Existe, por ejemplo «un plano del arrabal del Carpio y Santo Domingo en la Real Chancillería de Valladolid de mediados de 1700», señala. Cómo llegó allí es un misterio. La profesora Alonso ofreció la pasada semana en el Colegio de Arquitectos de Asturias una conferencia (Oviedo a través del dibujo) en la que explicó esos cambios, basándose en numerosos planos, dibujos y fotografías históricos.

Pero su conferencia se centró en los siglos XIX y XX, porque es la época en la que disponemos de más documentación, y se limitó a la almendra central de Oviedo que abarca la antigua ciudad intramuros del siglo XIII y algunos de sus edificios más importantes. En cuanto al enfoque del estudio, Alonso cree que «el dibujo es un medio muy accesible para entender cómo han sido la evolución de Oviedo». Conocer las ciudades por medio del análisis gráfico permite entender el estado actual en que se encuentran, y es además un medio muy cercano y entendible por el público en general. 

Partiendo de un primer paso, que ha consistido en la recopilación de documentación histórica sobre la ciudad (cartografía, fotografías antiguas, planos de expedientes de reforma o alineaciones y dibujos), se ha realizado una recreación cartográfica de diversos periodos temporales, desde el presente hacia el pasado. En la charla se recorrió, a través de recreaciones virtuales, algunas de las plazas, entornos y edificios desaparecidos o reformados con anterioridad a 1850 y 1900, que permiten hacerse una idea de cómo fueron esos espacios de la ciudad hace más de cien años.

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