Esta semana se cumple el aniversario de la agresión al joven durante las fiestas del barrio de La Florida
09 jun 2020 . Actualizado a las 12:02 h.Este jueves, día 11 de junio, se cumplirá exactamente un año de la agresión que desembocó en la muerte del joven profesor David Carragal durante las fiestas de La Florida. El juicio, que determinará las circunstancias y sus responsables, debería haberse celebrado ya, pero el parón judicial a causa de la covid-19 ha retrasado el proceso, que ya estaba casi preparado para comenzar.
De hecho, la Fiscalía había presentado el pasado mes de abril en el juzgado de Instrucción número 4 su escrito, en el que calificaba el acto de homicidio y señalaba a un acusado en concreto, al que acompañaban otras dos personas. Por esta razón, si se determina que el autor es culpable, podría ser condenado a 11 años de prisión.
Los hechos ocurrieron a las 4.50 horas de ese día, según el escrito del fiscal. David Carragal y dos amigas esperaban un taxi cerca de la plaza Olímpica después de asistir a las fiestas de La Florida. En ese momento el acusado, de 20 años, y dos amigos con los que había estado en la celebración se acercó a ellos y les pidió fuego y tabaco. Carragal y sus dos amigas les contestaron que no tenían tabaco, pero el acusado y sus acompañantes comenzaron a repetir que querían «gas» y «mechero», siempre según la Fiscalía.
Según esta versión oficial, las dos chicas que iban con Carragal se apartaron y comenzaron a cruzar la calle, mientras éste mantenía una conversación con el acusado y sus acompañantes, cuyo contenido no se ha determinado pero que no consta que fuera desafiante.
De repente, el acusado propinó a Carragal con su pierna izquierda una fuerte patada en la parte derecha de la cabeza, «que le hizo caer de espaldas semiinconsciente y a plomo, y golpearse violentamente la zona parieto-occipital» contra el suelo. Inmediatamente los tres jóvenes huyeron corriendo.
La violenta e inesperada patada tuvo entidad suficiente, dice el fiscal, para provocar que Carragal, que se encontraba en estado de embriaguez (a las 6,12 horas su tasa de alcohol en sangre era de 196 mg/dl), cayera aturdido al suelo, de forma que no tuvo ocasión de apartar la cabeza ni anteponer los brazos para evitar o disminuir el golpe, según el relato. Sin embargo, no fue suficiente para provocar su muerte e ingresó de urgencia en una UCI del HUCA. Nunca se despertó. Tres días más tarde fue intervenido quirúrgicamente.
Durante la convalecencia de esa operación, Carragal permaneció en coma estructural que, junto a diferentes complicaciones clínicas, abocaron a su muerte cerebral el día 17.
La Fiscalía mantiene que las graves lesiones originadas por la caída al suelo fueron las causantes del fallecimiento, así como que el acusado sabía, al dar la patada en la cabeza, que era probable que cayera al suelo sin control y causara su muerte, por lo que aceptó, según su versión, tal posibilidad. Además pide que, en concepto de responsabilidad civil, el acusado indemnice a cada uno de los padres de la víctima con 50.000 euros y a su hermano, con 20.000, todo ello más los intereses legales correspondientes.