«Los clientes están concienciados desde el principio», asegura un hostelero
15 jul 2020 . Actualizado a las 14:06 h.La capital asturiana amanece este martes 15 de julio con la obligatoriedad de llevar mascarilla. Tal y como se publicó ayer en el Boletín Oficial del Principado de Asturias (BOPA) el uso de la mascarilla es de obligado cumplimiento desde la jornada de hoy en las vías públicas de los núcleos urbanos de Asturias al margen de que se pueda mantener o no la distancia de seguridad de 1,5 metros así como en las zonas rurales en caso de «aglomeraciones» cuya apreciación corresponderá a las fuerzas de seguridad y a los organismos autonómicos y locales. En el caso de no cumplir con la nueva normativa, las sanciones ascienden hasta los 100 euros para los infractores. Las diferencias por las calles de Oviedo en las primeras horas son inapreciables. Hosteleros, comerciantes e incluso transeúntes y vecinos de la ciudad perciben la realidad similar a la semana pasada, o al fin de semana, cuando no se había aprobado la medida: «Apenas se nota la diferencia».
Blancas, negras, de lunares, con dibujos e, incluso, a juego con la ropa, mascarillas de todo tipo se han convertido en un imprescindible complemento de la nueva normalidad. La mayoría de los ovetenses llevan estos artículos de protección individual, ahora obligatorios, desde la fase 1. «Los clientes están concienciados desde el principio», asegura Felipe Mérida, de un bar del barrio de Ciudad Naranco. Mérida apenas nota la diferencia del uso de la mascarilla en comparación a semanas previas a la normativa del Principado. «Más o menos la realidad es la misma. La gente que ha venido por aquí lleva mascarilla, igual que antes», explica el hostelero.
«Sigo viendo lo mismo, la verdad. No hay ni menos gente por la calle ni más agobiada por la obligación ni nada», coincide Marisa Higarza, empleada de una zapatería del centro de Oviedo. Además, cuenta que sigue habiendo quien no lleva mascarilla, aunque en la capital «se lleva usando desde el principio en la mayoría de los casos». Las colas de las panaderías, fruterías o carnicerías siguen siendo similares al inicio del desconfinamiento: las personas mantienen las distancias y llevan mascarillas.
«Sé que es obligatoria desde hoy, pero no me queda muy claro qué hacer en algunas situaciones», cuenta Belén Martínez, una vecina de la capital. Las dudas de esta transeúnte surgen debido a las noticias de la televisión sobre otras comunidades autónomas: «Ayer escuché que en Andalucía eran obligatorias también en las playas y no sé muy bien cómo es la normativa aquí». Por lo general, los ovetenses tienen claro que para llevarla por la calle es obligatoria. La incertidumbre surge cuando se preguntan si su uso es obligatorio en determinados espacios.
A partir de hoy, solo los menores de seis años quedan exentos de llevar el artículo de protección, ya que la resolución recoge que será obligatorio el uso de la mascarilla para los mayores de seis años «en espacios al aire libre y en cualquier espacio cerrado de uso público o que se encuentre abierto al público, siempre que no resulte posible garantizar el mantenimiento de una distancia de seguridad interpersonal de, al menos, 1,5 metros». Tampoco será exigible la mascarilla en el caso de ejercicio de deporte individual al aire libre, ni en los supuestos de fuerza mayor o situación de necesidad.