¿Por qué siguió en pie la «Casa de los Tiros»?

Un edificio emblemático en los recuerdos de la Guerra Civil en Oviedo que fue parte del frente y donde se produjeron duros combates

Obras de cubierta de la vía de Renfe en Oviedo, bajo lo que hoy sería la avenida del Real Oviedo (o plaza de Teijeiro), en una foto de los años 40. A la izquierda se aprecia la llamada Casa de los Tiros, un punto estratégico durante la Guerra Civil que aún sigue en pie
Obras de cubierta de la vía de Renfe en Oviedo, bajo lo que hoy sería la avenida del Real Oviedo (o plaza de Teijeiro), en una foto de los años 40. A la izquierda se aprecia la llamada Casa de los Tiros, un punto estratégico durante la Guerra Civil que aún sigue en pie

No es, desde luego, el único edificio de Oviedo que conserva (o conservaba) cicatrices de la Guerra Civil. Sin embargo, la llamada Casa de los Tiros, ubicada en una esquina de las actuales calles Samuel Sánchez y Real Oviedo, sobrevivió a tremendos combates durante la contienda y ahora está siendo reformada. La mayor parte de los impactos que se veían en su fachada han desaparecido ya. Quedan aún como testigos, a la vista en los ladrillos de una franja inferior, algunos de esos agujeros de bala.

Pero ¿qué ocurrió para que ese inmueble fuera testigo de tantos disparos y por qué siguió en pie? Según señala el geógrafo y experto en arquitectura militar de la guerra civil Ramón Duarte, los hechos podrían haber sucedido en un momento muy concreto del llamado Cerco a Oviedo, cuando tropas republicanas asediaban la ciudad, defendida por un exiguo contingente franquista.

«He compartido charlas con compañeros sobre el tema y hay diferencias, pero en mi caso estoy convencido de que tienen que haberse producido entre el 12 y el 16 de octubre de 1936, probablemente el día 14, momento en el que las milicias republicanas de ese sector estaban avanzando hacia el centro urbano tras ocupar La Argañosa y los defensores estaban replegándose a los últimos reductos que les quedaban», explica.

La llamada Casa de los Tiros, señalada en rojo junto al viaducto que iba a La Argañosa, poco después de la Guerra Civil en Oviedo. Dominaba a su derecha y su izquierda amplios sectores de las trincheras en torno a la ciudad
La llamada Casa de los Tiros, señalada en rojo junto al viaducto que iba a La Argañosa, poco después de la Guerra Civil en Oviedo. Dominaba a su derecha y su izquierda amplios sectores de las trincheras en torno a la ciudad

Duarte añade que los combates se produjeron «ganando casa por casa, no comparables a bombardeos o fuego artillero de otras fechas (ofensivas) más destructivos», es decir, no se usó en ese punto artillería de gran calibre, razón por la que la estructura del edificio no sufrió, seguramente, daños graves y siguió en pie tras la guerra.

En la foto que abre este reportaje se aprecia el edificio, a la izquierda, y al fondo el viaducto que conectaba La Argañosa con el centro por encima de las vías. La obra de soterramiento se financió con fondos de Regiones Devastadas, según señalan otros autores. Una parte, como es sabido, quedó al descubierto hasta la estación hasta que fue tapada con la llamada Losa.

Detalle de algunos de los impactos que sufrió la Casa de los Tiros durante la Guerra Civil en Oviedo
Detalle de algunos de los impactos que sufrió la Casa de los Tiros durante la Guerra Civil en Oviedo

Analizando la foto, se observan varios hechos interesantes. Como indica Duarte, «la Casa de los tiros tenía campo visual amplio al otro lado de la vía y era un lugar muy estratégico desde el momento que controlaba el cruce que unía el vial de La Argañosa, la vía del tren y las posiciones de los defensores en pleno repliegue». En esa misma imagen «llama la atención que la gran parte de los impactos son/eran en su cara este, en el chaflán hay menos y en la cara Norte son contados, tiene su lógica». Se apreciba bien en otra imagen aérea la importancia de su ubicación, dominando en una esquina amplios sectores del frente, a un lado y a otro.

Como se dijo antes, los combates en ese punto debieron durar como mucho cuatro días, entre los días 12 y 16 de octubre. «Este es un caso de estudio, porque la fulgurante desaparición de los milicianos cuando tenían la plaza a mano ante la llegada de las columnas es, cuando menos, sorprendente», dice el experto. 

A la izquierda, destacada en blanco y negro, la Casa de los Tiros de Oviedo poco antes de su reforma. Durante la Guerra Civil no había edificios a sus lados, por lo que sirvió de punto estratégico del cerco republicano a la ciudad
A la izquierda, destacada en blanco y negro, la Casa de los Tiros de Oviedo poco antes de su reforma. Durante la Guerra Civil no había edificios a sus lados, por lo que sirvió de punto estratégico del cerco republicano a la ciudad

El avance del cerco republicano, un anillo en torno al núcleo de la ciudad fue, por tanto, muy rápido. «Los defensores estaban en su último repliegue, faltos de munición, armamento (parece ser que les quedaba un cañón que habían emplazado en el parque San Francisco), víveres, sin luz…» aunque el repliegue favorecía la defensa, puesto que el perímetro a defender era menor. La historia es conocida: columnas enviadas por Franco desde Galicia rompieron el cerco por el coronel Aranda y fueron expulsando a las tropas republicanas.

Otras construcciones no tuvieron tanta fortuna: «En los sectores más estables, una vez fijadas las líneas tras el cerco inicial, hay edificios pulverizados pero esa ya fue otra guerra en Oviedo», concluye.

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