El detenido por el crimen de Erika Yunga se autolesionó en la cara, cuello y tórax

Jose Coto REDACCIÓN

OVIEDO

 Una chica de unos 14 años que al parecer presentaba distintas heridas de arma blanca en su cuerpo ha sido encontrada muerta en el interior del edificio en el que reside su familia, situado en el número 69 de la calle Vázquez de Mella, en el barrio ovetense de Vallobín
Una chica de unos 14 años que al parecer presentaba distintas heridas de arma blanca en su cuerpo ha sido encontrada muerta en el interior del edificio en el que reside su familia, situado en el número 69 de la calle Vázquez de Mella, en el barrio ovetense de Vallobín J.L.Cereijido | EFE

La niña de 14 años fue apuñalada hasta la muerte en un piso en el edificio en el que vivía con su familia. Un vecino de la víctima, de unos 30 años, está ingresado en la UCI vigilado por la policía

06 abr 2022 . Actualizado a las 15:52 h.

Oviedo está de luto. La muerte de forma violenta de Erika Yunga, una niña de 14 años que volvía del colegio cuando fue asaltada por un vecino que acabó con su vida, ha consternado al barrio de Vallobín, que trata de sobreponerse al trágico suceso. El juez ha decretado el secreto de sumario y, aunque todavía son muchas las incógnitas que debe despejar la investigación policial, cada nuevo detalle que se conoce evidencia la brutalidad del atroz homicidio. Por el momento hay un detenido, un hombre de unos 30 años que se autolesionó con varias puñaladas en la cara, tórax y el cuello.

Los hechos ocurrieron en la tarde del pasado martes. Erika volvía del IES la Ería de Oviedo y, cuando estaba en el portal del número 69 de la calle Vázquez de Mella, picó al timbre para que le abrieran la puerta. En su casa, situada en el cuarto piso, le esperaban su padre y uno de sus dos hermanos para comer. Su madre estaba trabajando. Ante la tardanza de la niña en llegar, el hermano bajó a buscarla y allí fue donde comenzó la pesadilla. En el primer piso había un reguero de sangre y la puerta estaba cerrada. Llamaron a la Policía Nacional, que ante la imposibilidad de acceder a la vivienda por la puerta principal, lo hizo por una ventana desde el patio.

Una vez dentro, los agentes se encontraron el cuerpo de Erika con varias puñaladas y, junto a ella, al presunto autor de un delito de homicidio, que ha sido detenido. Estaba ensangrentado y presentaba numerosas heridas de arma blanca en la cara, cuello y tórax. La principal hipótesis que manejan los investigadores es que intentó autolesionarse. Fue trasladado al HUCA y, tras ser intervenido, permanece en la UCI, donde está siendo vigilado por la Policía.

El hombre, de unos 30 años de edad, llevaba viviendo en el edificio en el que se cometió el crimen menos de un mes. La familia de Erika es de origen ecuatoriano y llegó a Asturias hace más de 20 años.

La jueza ha decretado el secreto de sumario y los agentes tratan de aclarar si la víctima intentaba zafarse de una agresión sexual. El cuerpo de Erika fue trasladado al Instituto de Medicina Legal, para proceder a la autopsia.

La capilla ardiente permanecerá instalada en las Religiosas de María Inmaculada hasta el funeral, que se celebrará mañana, jueves, a las cuatro de la tarde, en el citado templo.