El inmueble, que dejó de proyectar películas en 2002, alberga actualmente un gimnasio pero conserva muchos de los elementos originales
13 mar 2023 . Actualizado a las 12:56 h.Los propietarios del antiguo cine Ayala, una sala histórica convertida en gimnasio hace más de 15 años, han decidido ponerlo a la venta por 2,8 millones de euros. El Ayala, en el que disfrutaron los ovetenses de miles de tardes de cine, es un inmueble histórico y protegido.
Ubicado junto al hotel de la Reconquista, en la calle Matemático Pedrayes, el Ayala nació con lujo: Fue construido por los herederos de Francisco Orejas a mediados del siglo pasado y bajo el espectacular proyecto del arquitecto Juan Vallaure y con decorados de Paulino Vicente (hijo), por lo que el interior está catalogado. Se conservaron casi todos sus elementos originales.
En realidad, poco tiempo antes de su cierre se había invertido en renovar las butacas, reformar los baños y cambiar el sistema de sonido, pero de nada sirvió. Cerró en el año 2002, durante la oleada especuladora inmobiliaria que propició la desaparición de todas las salas (que eran muchas) del centro de Oviedo.
Bajo el mandato de Gabino de Lorenzo, el furor por el ladrillo permitió la recalificación de los equipamientos culturales o de ocio y dio lugar al cierre no solo de los Ayala, sino también de los Brooklyn, los Clarín, los minicines o el cine Principado. Fue la puntilla para una ciudad en su momento muy aficionada al cine, aunque es cierto que algunos otros como el Roxy, el Real Cinema o el Aramo ya habían cerrado antes de esta etapa.
En el año 2003 se hace cargo del cine Ayala una empresa que instala un gimnasio, siempre según el visto bueno de la comisión de Patrimonio de la Consejería de Cultura. Así pasó este espacio, para nostalgia de muchos, a cambiar por completo la funcionalidad para la que estaba originalmente proyectado.
El interior del Ayala es sorprendentemente grande en relación a la entrada. Ocupa más de 1.500 metros cuadrados en seis alturas, entre el peculiar hall y la antigua sala; dos plantas sótano donde ahora hay un spa y tres plantas por encima de la calle que albergan zonas de entrenamiento y vestuarios. Un ascensor comunica todos los pisos.
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