Qué fue del Sanatorio Getino, aquel puntal de la sanidad ovetense

D.R. OVIEDO

OVIEDO

El desaparecido Sanatorio Getino de Oviedo, que estaba en la esquina de las calles Conde de Toreno y Asturias, en una imagen de la década de 1920
El desaparecido Sanatorio Getino de Oviedo, que estaba en la esquina de las calles Conde de Toreno y Asturias, en una imagen de la década de 1920

El elegante edificio que se levantaba en lo que hoy es la esquina de las calles Toreno y Asturias fue fundado por un emprendedor médico leonés de orígenes humildes

12 may 2022 . Actualizado a las 10:15 h.

El médico leonés Antonio Fernández Getino promovió, con un proyecto del gran arquitecto municipal Juan Miguel de la Guardia, el sanatorio Getino. Este inmueble ya derribado, como tantos otros de la época, estaba ubicado lo que hoy es la esquina de las calles Toreno y Asturias y aún pervive en la memoria de muchos ovetenses. Fue levantado a principios de siglo y así pervivió, a través incluso de la Guerra Civil, hasta que fue derribado, aunque el médico lo vendió en 1948.

El Getino, como lo llamaban los ovetenses, fue uno de los grandes centros privados de la ciudad, especialmente tras el bombardeo y demolición del hospital de Llamaquique, ubicado a pocos metros de este. La necesidad de atención médica era muy urgente y el Getino estuvo ahí, junto a otros puntales sanitarios como el Sanatorio Blanco, el Miñor o la clínica Quirós.

El médico de origen leonés Antonio Fernández Getino, que fundó una clínica con su nombre en Oviedo
El médico de origen leonés Antonio Fernández Getino, que fundó una clínica con su nombre en Oviedo BIBLIOTECA COMPLUTENSE

Antonio Fernández Getino (1872-1955) era originario de la localidad leonesa de Canseco y origen humilde, según la relación Médicos históricos de la Biblioteca Complutense. De hecho, siendo niño cuidaba el ganado familiar mientras estudiaba. Consiguió titularse como médico y ejercer en el medio rural hasta que se traslada a Oviedo y colabora con Celestino Álvarez en el sanatorio de este, que su ubicaba en la calle Marqués de Teverga. Fue una gran escuela, ya que sus compañeros, bajo la dirección de Álvarez, fueron nada menos que Pedro Miñor y Carlos López Fanjul.