La capital asturiana ofrece un amplio abanico de planes para disfrutar al máximo la temporada estival
29 jun 2026 . Actualizado a las 05:00 h.Oviedo se consolida como un destino turístico de primer nivel. La capital asturiana recibe visitantes nacionales e internacionales durante todo el año gracias, principalmente, a su patrimonio histórico, su gastronomía y su ubicación estratégica. Durante los meses de verano, la llegada de turistas aumenta de forma notable, impulsada también por un clima agradable y un entorno que combina la tranquilidad de una ciudad acogedora con una amplia oferta de planes. La intensa actividad cultural es otro de sus grandes atractivos en la temporada estival, con una agenda repleta de propuestas que incluye conciertos, teatro, cine, exposiciones y citas para todos los públicos.
Con este telón de fondo, la ciudad que aspira a convertirse en Capital Europea de la Cultura 2031 se transforma en el escenario perfecto para las vacaciones estivales. Es una invitación abierta tanto para los viajeros que la descubren por primera vez como para los propios ovetenses que eligen exprimir el verano en casa durante los meses de julio, agosto y septiembre. Para todos ellos, la capital asturiana despliega su versión más vibrante, demostrando que su legado histórico y su dinamismo cultural son el mejor refugio para la temporada de más calor del año.
Oviedo busca mantener activa la participación de sus vecinos durante el estío. Por eso, a lo largo de julio y agosto, el gobierno municipal ofrece en distintos Centros Sociales, espacios verdes y lugares emblemáticos de todo el concejo más de 100 actividades gratuitas dirigidas a todas las franjas de edad: desde la infancia hasta los mayores. Esta propuesta combina ocio saludable, cultura, deporte y convivencia, alineándose con los valores de la candidatura a Capital Europea de la Cultura: la inclusión, el bienestar social y la amabilidad como motores de la ciudad.
Un paseo entre siglos de historia
Además de estas actividades, la capital ofrece muchos otros planes indispensables. Descubrir su historia a través de sus edificios y monumentos es uno de ellos. De hecho, pasear por Oviedo es como recorrer un museo al aire libre, con innumerables estatuas que decoran sus calles y plazas. La ciudad custodia además verdaderas joyas del prerrománico asturiano, declaradas Patrimonio de la Humanidad, como Santa María del Naranco, San Miguel de Lillo, San Julián de los Prados o la fuente de la Foncalada. Este legado se complementa con la majestuosa Catedral de San Salvador, en cuyo interior la Cámara Santa resguarda reliquias milenarias.
La música toma la ciudad
Para completar la experiencia, el emblemático Teatro Campoamor y la Universidad de Oviedo son también parada obligatoria. El edificio histórico de esta institución no solo destaca por su arquitectura, sino también por su agenda cultural. Del 8 de julio al 6 de agosto, su patio albergará todos los miércoles a las 20.00 horas las propuestas más vanguardistas de la escena musical contemporánea. También se llevarán a cabo numerosas actuaciones que llenarán de actividad distintos escenarios de la ciudad, entre ellos el emblemático kiosco del Bombé.
Un viaje al Oviedo medieval
Una de las citas más especiales del verano ovetense es la Fiesta del Primer Peregrino. Del 9 al 12 de julio el casco antiguo se transforma para revivir el viaje que convirtió al rey Alfonso II en el primer peregrino de la historia. Durante estos días se realizan recreaciones, espectáculos, talleres y visitas guiadas para que vecinos y visitantes puedan conocer cómo era la vida hace siglos.
Un primer paso hacia Santiago
Si se desea disfrutar también de la experiencia del peregrinaje, la capital de Asturias ofrece la posibilidad de hacerlo sin tener que recorrer grandes distancias. La ciudad es el punto de inicio del Camino Primitivo, una de las rutas jacobeas más emblemáticas. El tramo ovetense parte de la plaza de la Catedral y atraviesa el casco antiguo y las zonas rurales del municipio hasta llegar al Puente Gallegos.
La gran despedida del verano
En Oviedo también se podrá disfrutar de la observación del eclipse solar. La ciudad será uno de los mejores lugares para contemplar este fenómeno. Para que la experiencia sea óptima habrá actividades divulgativas, observaciones astronómicas y un sinfín de propuestas dirigidas a toda la ciudadanía. Y, para despedir el verano, nada mejor que hacerlo al ritmo de las fiestas de San Mateo. Del 10 al 21 de septiembre, la ciudad se transforma con una programación repleta de cultura, espectáculos y conciertos.