Alerta en Oviedo por la presencia de la oruga procesionaria: ¿Por qué es peligrosa? ¿Cómo actuar?
LA VOZ DE OVIEDO
Aunque sus hileras pueden resultar llamativas, encontrarse con una de ellas supone un gran peligro para la salud de las personas y de los perros
23 feb 2023 . Actualizado a las 12:26 h.La escasez de lluvias, sumada al aumento de las temperaturas, ha obligado a la oruga procesionaria (Thaumetopoea pityocampa) a bajar de los pinos, donde pasan su vida larvaria. En Oviedo ya comienzan a verse en varias zonas verdes de la ciudad. Concretamente, en el parque de Vetusta una plaga de este insecto llamado así por su peculiar manera de desplazarse: en procesión, ya que junto con otros individuos forma largas filas y apretadas que llegan a alcanzar varios metros de distancia, lo que ha alarmado a los vecinos de la zona, quienes han compartido un vídeo en redes sociales para alertar de la situación. Aunque sus hileras pueden resultar llamativas, encontrarse con una de ellas supone un gran peligro para la salud, tanto para las personas, especialmente para los niños, como a los perros, a los que les puede incluso provocar la muerte.
¿Qué es la oruga procesionaria?
La oruga procesionaria es una especie de lepidóptero defoliador. Originaria del centro y sur de Europa, concretamente, es una fase larvaria de la oruga de la mariposa que comúnmente también se llama oruga del Pino. «A finales del verano, los machos y las hembras de mariposas se reproducen y las hembras ponen los huevos y los dejan albergados en las hendiduras de los pinos. Esos huevos, cuando eclosionan, que tardan unos cuatro meses en hacerlo, tienen distintas fases larvarias», explica el veterinario Guillermo García antes de detallar que en la fase dos es cuando comienzan a desarrollar la «capacidad urticante», es decir, sus pelos empiezan a producir toxinas. A partir de este momento, «es cuando crean esos nidos de seda». «Las orugas están pegadas a los pinos y se desplazan muy poco, nada más para alimentarse. Sin embargo, cuando llega la primavera y empieza a aumentar la temperatura sale el reflejo de enterramiento. Entonces, migran todas las larvas en procesión, de ahí su nombre, y descienden de los pinos a buscar en el suelo sitios adecuados para formar las crisálidas, que son los capullos en los que permanecen encerradas hasta que se convierten en mariposas», detalla el facultativo.
¿Por qué son tan peligrosas las orugas del pino?
A pesar de medir menos de cinco centímetros de longitud, la oruga procesionaria tiene una gran capacidad para generar daño no solo a animales mucho mayores que ella sino que también a los seres humanos. Los pelos que tienen —denominados tricomas— albergan toxinas que tienen esa capacidad urticante. «El mínimo contacto con ellos es suficiente para provocar irritaciones o alergias. En el caso de los animales de compañía, donde los más afectados son los perros, ya que son muy curiosos y todo lo tienen que oler, este contacto puede incluso provocar la muerte si no se trata a tiempo», alerta Guillermo García.
Síntomas de picadura de la oruga procesionaria en las personas
El más mínimo contacto con los tricomas de este insecto puede provocar una reacción alérgica casi inmediata. El primer síntoma es un intenso picor en la zona afectada, que puede incluso ir acompañada de un sarpullido o desencadenar en una dermatitis. Además, las áreas donde haya actuado la toxina se inflamarán y en el caso de los que pelos penetren por el ojo es posible que se produzca una conjuntivis aguda. También es posible que haya dificultad respiratoria. Pero lo peor de todo es que la reacción derive en una anafilaxia, que suele darse especialmente en aquellas personas sensibles a la acción de los alérgenos.
¿Qué hacer en caso de picadura de oruga procesionaria?
Si notas alguno de los síntomas descritos es fundamental que actúes con rapidez para mitigar los efectos de la picadura. Para ello deberás:
- Revisar la zona afectada y quitar los pelos adheridos con la ayuda de unas pinzas o de unos guantes. Nunca se deben tocar directamente con las manos porque agravarías el problema.
- Lavar la zona con abundante agua caliente para eliminar cualquier resto de toxina en la piel. No se deben aplicar jabones ni otros productos de higiene.
- Evitar frotarse o rascarse la zona afectada para evitar diseminar los pelillos e irritar aún más la piel.
- Si los síntomas persisten se puede consultar con el farmacéutico para adquirir una crema hidratante y calmante que alivie los mismos.
- En el caso de que los síntomas empeoren (subida de fiebre, áreas inflamadas, problemas respiratorios) o se padezca de asma o de cualquier cardiopatía se debe acudir a urgencias hospitalarias. También las embarazadas deben ser revisadas por un médico.
¿Cómo saber si mi perro ha estado en contacto con una oruga procesionaria?
Un perro puede entrar en contacto con los peligrosos pelos urticantes al olfatear el suelo y encontrarse una oruga procesionaria o un nido abandonado de esta especie. En el momento de que esto ocurra, los efectos son similares a los de una persona. La zona afectada les empezará a picar y «darán con la pata en el hocico». En el caso de haber inhalado algún pelo comenzarán a estornudar, aparte de ponerse nerviosos. «Pueden tener también dificultades para respirar y es normal que hipersaliven. Además, si se han tragado la oruga desarrollan vómitos», precisa el veterinario, antes de señalar que la lesión principal en los canes es la estomatitis, es decir, la hinchazón, ya que el rozamiento afecta principalmente a la cavidad oral, dado que la parte que contacta con el insecto suele ser la nariz y la boca. «Esta hinchazón e inflamación puede ser glositis, si se trata de la lengua, o queilitis, si es solo inflamación en los labios. Además, si el viento arrastra pelos de la oruga y contactan con el ojo puede producir enrojecimiento, picor o incluso erosión. Si las lesiones no se tratan a tiempo y adecuadamente pueden ulcerar y después necrosar. Cuando esto ocurre no hay nada que hacer porque se pierde el tejido y esto no se regenera. Esto puede provocar un fallo sistémico en el perro, llegando a tener convulsiones, y a partir de ese momento es cuando puede morir», asevera.
¿Cómo actuar si el perro estuviese afectado?
En el caso de que tu can haya sido picado por la oruga procesionaria lo primero que debes hacer es mantener la calma, para evitar cometer cualquier tipo de error al dar los primeros auxilios. Después deberás:
- Eliminar los pelos urticantes de la oruga. Puedes hacerlo con una pinza o con guantes, pero nunca sin protección.
- Lavar la zona de contacto que por lo general suele ser la nariz o la boca con agua y a ser posible que esta esté caliente. «No se puede frotar porque podemos romper los pelos de la oruga y que salgan más toxinas», advierte Guillermo García.
- Evitar que tu perro se lama ya que puede ingerir algún pelo urticante de la oruga.
- Impedir que se rasque dado que puede aumentar el picor o provocar heridas.
- Acudir al veterinario lo antes posible ya que lo más probable que el perro necesite un tratamiento a base de «corticoides o antihistamínicos que se puede prolongar durante días».
¿Cómo podemos evitar las amenazas de este insecto?
«La mejor manera es prevenir. Cuando crean esos nidos, conocidos también como bolsos, se pueden destruir directamente. También se debe pulverizar los pinos o establecer trampas de feromonas, ya que es cuando hacen esa migración en procesión, al ir atraídas por el olor caen todas en ella. De la misma manera se pueden establecer barreras físicas. Por ejemplo, se pueden poner cepos para que antes de que caigan al suelo queden atrapadas en los mismos», recomienda el veterinario. Además para evitar el contacto con la oruga procesionaria, lo mejor es no acudir a lugares donde haya plantaciones de pinos o donde la presencia de esta especie sea habitual. Además, en el caso de hacerlo en compañía de tu mascota, lo ideal es llevarlo atado con correa y muy pendiente de que no olfatee nada.