Los mejores lugares para bañarse al aire libre y en plena naturaleza sin salir de Oviedo
LA VOZ DE OVIEDO
Estos rincones son ideales para darse un buen chapuzón y combatir así las altas temperaturas de este mes de agosto
10 ago 2025 . Actualizado a las 05:00 h.Que el concejo de Oviedo no esté próximo al mar Cantábrico no significa que no tenga playas. Eso sí, no son como las que solemos imaginar: con arena blanca y agua salada. Todo lo contrario. Pero su función es la misma: aliviar el calor del verano. Estas se encuentran a orillas de los distintos ríos que atraviesan la capital del Principado. En ellas es posible darse un baño de forma totalmente segura, al tiempo que se disfruta de la naturaleza en su máximo esplendor.
A lo largo y ancho del municipio hay varias piscinas naturales y cascadas donde uno puede zambullirse para hacer frente a las altas temperaturas de este mes de agosto. Para que no tengas que buscarlas por tu cuenta, en este artículo hacemos una recopilación de las playas fluviales de Oviedo. No son todas las que están ni están todas las que son, pero sí que son los rincones ideales para refrescarse, disfrutar del entorno natural y escapar del calor sin salir del concejo.
Playa de Las Caldas
Uno de los destinos preferidos para quienes buscan escapar del calor sin salir del entorno natural es la playa de Las Cadas. Ubicada junto al paso del río Nalón por esta localidad ovetense, el cauce forma aquí un apacible remanso que, verano tras verano, atrae a numerosos bañistas del interior. Además de sus frescas aguas, el lugar ofrece una amplia zona donde extender la toalla y disfrutar del sol. Pero, ojo, hay que extremar la precaución, ya que el terreno es pedregoso y pueden aparecer algunas corrientes.
Playas del río Nora
Cuando aprieta el calor, el río Nora se convierte también en un auténtico refugio para quienes buscan un baño refrescante en plena naturaleza. A lo largo de su recorrido por el municipio, da forma a varias playas fluviales rodeadas de frondosos bosques. En estas pozas de aguas claras, donde los árboles se reflejan como en un espejo, es fácil desconectar de la rutina y combatir las altas temperaturas mientras se disfruta de un entorno tranquilo.
Playa de Trubia
Otra alternativa refrescante en Oviedo durante los días más calurosos es la playa de Trubia, formada por el río del mismo nombre. Sus aguas, tan dulces como frías, son ideales para sofocar el calor estival. La densa vegetación que la rodea ofrece abundante sombra, lo que la convierte en un refugio perfecto frente al sol. A lo largo de su recorrido, este afluente del Nalón dibuja varios rincones propicios para un buen chapuzón en plena naturaleza.
Playa de Palomar
A tan solo 15 minutos en coche de Oviedo, en la frontera con el concejo de Ribera de Arriba, se encuentra la playa fluvial de Palomar. Este tranquilo paraje, también alimentado por el Nalón, resulta perfecto para desconectar de la rutina. El entorno dispone de suficiente espacio para tumbarse al sol, ya sea sobre una toalla o en una tumbona, y dejarse llevar por la calma del paisaje.
Playa de Las Regueras
A su paso por la localidad ovetense de Peña Nora, el río Nora se ensancha formando una amplia piscina natural. Décadas atrás, este enclave fue un popular punto de encuentro para los vecinos, equipado incluso con bar, vestuarios y un trampolín. Aunque hoy esos servicios han desaparecido, el lugar conserva su encanto natural. Para acceder a la orilla reguerana —de la que toma su nombre la playa— es necesario cruzar un puente colgante que añade un toque pintoresco a la experiencia.
Cascada de Bolgues
Otro de los rincones más especiales de Las Regueras es la cascada de Bolgues, un salto de agua escondido en plena naturaleza. Aunque su acceso no es fácil y solo los lugareños conocen bien el camino, merece la pena el esfuerzo. Si te gusta caminar y explorar, esta ruta te recompensará con un entorno mágico en el que el agua fría cae con fuerza y la tranquilidad reina. Puedes encontrar indicaciones para llegar en varios blogs de senderismo y naturaleza.
Cascadas de Guanga o Buanga
Además de la cascada de Bolgues, otro tesoro natural de la zona son las cascadas de Guanga, o Buanga, situadas a solo 20 kilómetros de Oviedo. Rodeadas de frondosa vegetación y acompañadas por el constante murmullo del agua, estos saltos ofrecen un lugar perfecto para darse un baño tranquilo en plena naturaleza. Su cercanía a la ciudad las convierte además en una opción ideal para quienes buscan desconectar y relajarse sin alejarse demasiado.