Rechazo vecinal a dos plantas industriales en Piedramuelle: «Es un auténtico despropósito»

Esther Rodríguez
Esther Rodríguez REDACCIÓN

LA VOZ DE OVIEDO

Vistas de la cantera
Vistas de la cantera

Los residentes de esta parroquía de Oviedo se oponen rotundamente a la instalación de una factoría de asfalto y otra de hormigón en la zona. «Esto no beneficia a nadie, solo atiende a intereses económicos», denuncian

04 abr 2026 . Actualizado a las 05:00 h.

Los vecinos de Santa Marina de Piedramuelle siguen en pie de guerra. Cerca de medio millar de residentes de esta parroquia de la zona rural de Oviedo mantiene su rechazo «total» a la instalación de una planta de asfalto y otra de hormigón en las antiguas instalaciones de la cantera que lleva décadas operando en la localidad. Aseguran que la puesta en marcha de estas dos factorías traerá «más problemas que beneficios», ya que afectaría directamente a la calidad de vida de quienes han renunciado a las comodidades de la ciudad para disfrutar de un entorno más tranquilo y natural.

«Es un auténtico despropósito, la verdad. No se entiende cómo se puede tramitar un proyecto así. Esta cantera está situada a menos de 100 metros de las casas de algunos vecinos, que ya llevan años soportando las incomodidades de esta industria extractora, desde el ruido hasta el polvo. Si ahora encima a eso le tienes que sumar la contaminación que provoca el asfalto, que ya solamente con que pasar por una calle recién asfaltada ya no puedes ni respirar, pues imagínate si se hace a nivel industrial», denuncia Paula Suárez, residente en la zona y presidenta de Ecos de Lluera, la plataforma constituida para frenar la instalación de las citadas factorías.

Esta ovetense y otros muchos vecinos llevan alzando la voz contra el proyecto desde que, en 2019, se enteraron de que la empresa que lleva años operando en la cantera tenía intención de instalar una planta de asfalto y otra de hormigón en los terrenos de la explotación, que «teóricamente ya tendría que estar en proceso de restauración desde 2014». «Hemos pedido al Ayuntamiento, a través del PSOE, que se paralizaran las licencias, pero PP y Vox han votado en contra de que esta cuestión se llevara al pleno. Por lo que prevemos que esto siga hacia adelante», lamenta, al tiempo que critica que se «anteponga el bienestar de los vecinos a intereses económicos particulares».

De la misma manera, la conservación del medioambiente quedaría en entredicho, puesto que, según explica, a un lado de la montaña donde se encuentra la cantera se sitúa una reserva natural parcial: las cuevas de Las Caldas. Por el otro lado, se halla la cueva de La Lluera, una cavidad que «debería ser declarada» Patrimonio de la Humanidad por ser uno de los mayores santuarios de arte paleolítico al aire libre de Europa. «Y por la parte posterior se encuentra el Balneario de Las Caldas, que es el principal motor económico de la zona, ya que genera numerosos puestos de trabajo y además atrae turismo», precisa.

El proyecto contradice, además, las actuaciones que se han llevado a cabo en las últimas décadas para impulsar estos núcleos de población rural. «Nos sorprende mucho que se haya invertido tanto en esta zona, con un par de hoteles de alto nivel, se haya urbanizado, mejorado la piscina municipal y la senda verde, y que ahora se quiera estropear con industrias altamente contaminantes, porque por detrás de la montaña va a aparecer una gran columna de humo negro por culpa de esta planta de asfalto», señala. A su juicio, «no tiene ningún sentido, cuando además toda esta zona está pensada para el ocio rural, el descanso y el bienestar». Por ello, reclama que estas dos factorías se ubiquen en polígonos industriales ya habilitados.

Confiada en que se mantengan en cuenta sus consideraciones, la cara visible de la plataforma Ecos de Lluera centra sus esfuerzos en que todos los vecinos afectados alcen también la voz «por nuestro entorno, nuestra salud y nuestro futuro» y se sumen a las protestas contra el proyecto. «Sobre todo queremos movilizar a la gente de Oviedo porque, al final, en línea recta que es como se mueve el aire esto está a tres kilómetros de La Gruta y a menos de cinco de la Zona de Bajas Emisiones», asegura, advirtiendo así de que el impacto se podría sentir más allá del entorno inmediato de la cantera.

Por el momento, para el próximo martes 7 de abril, han convocado a las 9.30 horas una manifestación en la plaza del Ayuntamiento. Posteriormente, asistirán al pleno municipal porque quieren que se proteja el municipio frente a estas industrias. «Por el interés general, consideramos que esta licencia no debería concederse porque va a perjudicar en mayor medida. No beneficia a nadie, solo atiende a intereses económicos», denuncia Paula, quien, al igual que la mayoría de los vecinos, está dispuesta a hacer «todo lo que sea necesario» para paralizar el proyecto.

Asimismo, insta al gobierno local y al autonómico a actuar. «Tienen que pensar un poco en los ciudadanos y valorar qué industrias son beneficiosas y pueden generar riqueza en un territorio y cuáles lo que hacen es perjudicarlo. En este caso, lo único que hace es perjudicar», sentencia.