Duelo en el clan del mate

Griezmann tiene una gran relación con Godín y Giménez, rivales en cuartos


Pese a las molestias en el tendón de Aquiles que le tienen descansando, Antoine Griezmann no faltará para medirse a una selección de la que ha lucido camiseta... Fuera del campo. El día que Uruguay se clasificó para Rusia, se fue a Barajas a recibir a sus amigos Diego Godín y José María Giménez con la celeste puesta y el mate en la mano. Tiene una gran relación con ambos, pero sobre todo con Godín, padrino de su hija pequeña y uno de sus mejores amigos en la caseta. De hecho, si no pasa nada raro, Griezmann no faltará a la boda de Godín en el próximo parón navideño.

«Será un partido raro pero muy especial. Diego es un gran amigo, estoy todos los días con él en el vestuario y fuera del campo. Pero en el campo no va a ser más suave, no lo creo. Lo sabe todo de mí y yo conozco todo de él. Habrá que tener cuidado a balón parado y en los contragolpes. Será un partido de muchas emociones», dijo Griezmann, seguramente pensando en Sofía y Erika, las parejas de ambos, que suelen estar mucho tiempo juntas en Madrid.

Uruguay se ejercitó ayer en el centro de entrenamiento que tiene en las afueras de Nizhny Nóvgorod, ciudad donde pugnará con Francia por una plaza en semifinales, muy pendiente de Edinson Cavani. Solo quedan tres días para el duelo y aunque la lesión sufrida ante a Portugal no es una rotura muscular el punta del PSG «continúa dolorido y realizará trabajo diferenciado y rehabilitación». Por tanto, el potencial ofensivo charrúa recaerá en Luis Suárez y para Uruguay será aún más importante mantener ante los galos su buen nivel defensivo, realmente alto ante la Portugal de Cristiano Ronaldo. Su pareja de centrales, la del Atlético, es envidiada en el mundo. Bien lo sabe el citado Griezmann. «Que se porte bien dentro de la cancha y se acuerde que es medio uruguayo», recordó bromeando Nahitan Nández, futbolista de Boca.

Y es que desde su Real Sociedad, Griezmann creó un vínculo especial con el país uruguayo, sus costumbres y sus gentes. «Es una nacionalidad que me encanta, son gentes que adoro. Tengo un poco su estilo, no me rindo nunca y me entrego al máximo», confesó en la concentración de Istra. Realmente fue Carlos Bueno, exdelantero de los donostierras, el que le inculcó esa pasión celeste cuando subió del filial estando en el primer equipo de entrenador Martín Lasarte. Pasó a ser medio carbonero (de Peñarol) y desde entonces el mate siempre le acompaña.

Es llamativo verle en los días de partido, con todo el set (bolso matero, bombilla, tarritos, yerba y el termo de agua para cebar): «Tomo por la mañana y también por la tarde. Me da energías». Ya ha aclarado a algunos compañeros que es como té o café, si bien a estos les sorprende más su pasión por la cumbia.

Giménez ha sido uno de los más destacados de la primera fase (con gol incluido a Egipto y que no falló ni un pase ni cometió una sola falta ante Portugal) y también adora a Griezmann. «Veo a Griezmann magnífico. Es un jugador que hace todo bien», dijo ante los medios en los momentos más complicados del galo con la hinchada rojiblanca por su nebuloso futuro, ya resuelto. Tiene claro que Griezmann «es muy competitivo, no regala nada». «No le importa que sea compañero o lo que sea. Juega siempre de la misma forma y nosotros igual. Con Diego (Godín), si hay algo que entendemos, es que fuera de la cancha somos todos amigos, pero dentro cada uno defiende su camiseta y su trabajo», comenta Giménez.

Valora este artículo

0 votos
Comentarios

Duelo en el clan del mate