El gas de la risa reaparece en España de la mano de los turistas británicos

Las autoridades baleares advierten del peligro de consumir óxido nitroso


redacción / la voz

No es para reírse, aunque su consumo provoque grandes carcajadas al que lo prueba. El regreso del gas de la risa -óxido nitroso- al epicentro del turismo barato de sol y playa ha hecho saltar las alarmas. Porque sus efectos pueden ir mucho más allá de un minuto escaso de euforia.

El mes pasado la Policía Local de Marbella encontró unas 2.400 dosis de gas de la risa en el maletero del coche de un turista que estaba de vacaciones. Había aparcado el vehículo cerca de un local de moda. Ese hecho puso en guardia a las autoridades locales sobre el regreso de una sustancia de la que ya constataron su desembarco en el 2013. No son los únicos que están alerta. En Ibiza basta con dar un paseo por las playas de Saint Antoni para comprobar como la comercialización de ese producto entre los turistas está a la orden del día. De hecho, como publicó el Diario de Ibiza, ha habido varios detenidos en los últimos meses por expedir esa droga en la noche de la isla.

La razón del regreso de esta moda: el precio. Uno de esos globos que contienen el gas cuesta unos 5 euros. Desde luego menos que otras sustancias más comunes como la cocaína. Al parecer, tal y como explican fuentes consultadas, esta droga low cost ha llegado de la mano de turistas británicos, el país donde el consumo resulta mayor. En el Reino Unido han registrado unas 17 personas muertas por su efecto durante los últimos años.

Euforia y carcajadas que escapan a cualquier tipo de control durante un minuto son algunos de los efectos de esa sustancia usada como anestésico. Pero el consumo de óxido nitroso tiene otros efectos más peligrosos. Corta la respiración y puede acabar provocando la muerte. El efecto es muy corto. No llega al minuto. Es lo que explican fuentes de Energy Control, un proyecto de la oenegé Bienestar y Desarrollo dedicado a frenar el riesgo que producen las drogas. Pero como explican fuentes de esa oenegé, su consumo no está todavía extendido entre la población local como otras drogas. Son, sobre todo, turistas los que la consumen, dicen.

Pero esta es solo uno de los productos que conviven en el mercado con la cocaína o el cannabis, las más utilizadas. La codeína es otro ejemplo. Francia no deja comprar los jarabes que la contienen cuando no hay receta.

Clausuran los grandes mercados de la droga en Internet

Internet era hasta hace solo unas semanas un terreno relativamente llano para los narcotraficantes. Al menos hasta que la DEA, el FBI y la Interpol empezaron a tirar de un hilo que los llevó a desmantelar dos de los grandes mercados de la droga que mandaban en lo que se llama web oscura: AlphaBay y Hansa. Ambas webs tenían una oferta de unos 250.000 productos de origen ilegal. No solo estupefacientes. Había desde armas a malware para usar en ataques cibernéticos. 

La semana pasada, representantes de esos tres departamentos avanzaron en una rueda de prensa los detalles de la operación. Durante los cerca de tres años que estuvieron abiertas ambas webs - AlphaBay fue creada en el 2014- formalizaron movimientos por valor de unos 1.000 millones de dólares (858 millones de euros), explicaron fuentes de la Interpol en un comunicado. Solo esta última tenía más de 200.000 usuarios, además de unos 40.000 comercializadores. Todo era pagado con bitcoins.

La primera pista para desmantelar Hansa la dio Europol en el 2016 al informar a las autoridades alemanas de que habían descubierto que el portal tenía infraestructura en Holanda. Las autoridades germanas detuvieron en Alemania a dos administradores que tenían enlaces en ese país, Holanda y Lituania. La web fue clausurada la semana pasada.

Paralelamente, la DEA y el FBI desplegaron el llamado operativo Bayonet. Pretendían desmantelar la otra gran web. Detuvieron el 5 de julio al inventor, un canadiense que llevaba una lujosa vida en Tailandia. La web fue clausurada.

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