Arqueólogos buscan allí los restos de san Nicolás
06 oct 2017 . Actualizado a las 07:52 h.Un equipo de arqueólogos turcos asegura que bajo la iglesia de San Nicolás, en la provincia de Antalya, al sur de Turquía, se encuentran los restos de Papá Noel. O, al menos, los del hombre que inspiró el icono navideño. El templo se encuentra en Demre, en la misma región donde se cree que San Nicolás, famoso por dar regalos a los pobres, nació y vivió en el siglo IV. Hasta ahora se pensaba que los restos del santo descansaban en Bari, Italia, a donde supuestamente los trasladaron unos mercantes italianos en el año 1087.
La bondad de San Nicolás se convirtió en una leyenda con los años, siendo reconocido como «el padre de la Navidad» o Papá Noel. El nombre de Santa Claus, popular al otro lado del charco, lo exportaron los holandeses, que se refieren al santo como Sinterklaas.
Según contaron los arqueólogos a la prensa local, por el momento han obtenido muy buenos resultados, pero el trabajo de excavación continúa. «El templo que hay en la parte baja de la iglesia está en buenas condiciones», aseguró Cemil Karabayram, responsable de los monumentos de la provincia. Para llegar hasta los restos los expertos deben retirar, pieza a pieza, un mosaico que cubre el suelo.
Karabayram también afirmó que durante el estudio de documentos antiguos encontraron notas que decían que los huesos enterrados en Bari pertenecían a otro sacerdote. «Si obtenemos los resultados [deseados], el turismo de Antalya recibirá un gran impulso», comentó.
Antalya es un destino muy popular entre los rusos y europeos que buscan clima cálido y playas salvajes, un perfil muy diferente al del peregrino que vendría interesado en visitar el lugar de descanso de san Nicolás. «Comenzaremos las negociaciones a nivel internacional después de las excavaciones», apuntó Karabayram. Estas comenzaron hace 20 años. Por ahora, el Centro de San Nicolás, una institución católica que se dedica a preservar el legado del santo, asegura que sus huesos descansan en la basílica de San Nicolás, en Bari, «hasta que se pruebe lo contrario».